Francisco tiende puentes con luteranos

Lund (Suecia). El papa Francisco y líderes de la Iglesia luterana se comprometieron ayer a trabajar por una mayor unidad al conmemorar juntos la Reforma protestante, que supuso una de las mayores divisiones en la historia de la cristiandad y de la que dentro de un año se cumplirá el quinto centenario.

“Nuestra división ha sido una fuente inmensa de sufrimiento y malentendidos”, dijo el papa argentino. “Como católicos y luteranos hemos emprendido un viaje de reconciliación en común”, afirmó Francisco en su sermón en la catedral de Lund, en el sur de Suecia, donde fue fundada hace 70 años la Federación Luterana Mundial (FLM). “Tenemos la oportunidad de recomponer un momento decisivo de nuestra historia”, añadió Jorge Bergoglio.

La visita histórica del Papa –la segunda de un pontífice a Suecia– y la conmemoración conjunta forman parte de una serie de esfuerzos para superar divisiones históricas. El viaje se programó en coincidencia con el Día de la Reforma, con el que se inició la cuenta atrás para el 500 aniversario del día en que Martín Lutero colgó sus 95 tesis contra la venta de indulgencias en la Iglesia Católica en la ciudad alemana de Wittemberg. Aquel documento provocó el mayor cisma del cristianismo y la división entre protestantes y católicos.

En su sermón, Francisco reconoció que la reforma “ayudó a darle una mayor importancia a las Sagradas Escrituras”. Añadió que la división de la Iglesia Católica y Evangélica había sido mantenida en pie no tanto por “la comunidad de creyentes” como por los “representantes del poder mundial”.

Entre quienes compartieron la ceremonia ecuménica de Lund estaba la arzobispa de Upsala y primada de la Iglesia de Suecia, Antje Jackelen. Tras la ceremonia en Lund, Francisco volvió a Malmoe, donde asistió a un evento con unas 10 mil personas.