Años de estar en las páginas policiales

El cementerio San Vicente, además de ser trágicamente conocido por los entierros clandestinos que se realizaron durante la última dictadura, lleva años siendo invitado usual en páginas policiales.

Los medios cordobeses dieron cuenta de que algunas de sus tumbas fueron usadas por distribuidores de drogas para esconder cargamentos, además de que sus alrededores son una zona muy insegura. Se cree también que en su horno crematorio fue hecho desaparecer el cadáver de Facundo Rivera Alegre, conocido como “el Rubio del Pasaje”, quien fue asesinado por una presunta disputa por drogas en 2012.

En mayo de este año, las imágenes del cementerio provocaron horror: había cientos de ataúdes arrojados a la intemperie, muchos de ellos destrozados, por demoras en las tareas de cremación.

En julio, el empleado Héctor Verdún denunció que el cadáver de su madre había sido sacado de su tumba. Hasta hoy no apareció. Y, a fines de agosto, la empleada del cementerio Clara Rosa Martín denunció el funcionamiento de una mafia que lucraba con las cremaciones y saqueaba tumbas.