Terminaron el secundario y aseguran que les cambió la vida

Yohana García, Pablo Miranda, Alan Prudhomme y Valeria Sica se animaron a concluir sus estudios a través del Plan Fines y gracias a ello el año próximo iniciarán un nuevo camino. Ejemplos de cómo la educación ayuda a progresar.  

La satisfacción de alcanzar una meta es uno de los orgullos más grandes para una persona. Justamente la superación de ese desafío es parte de la historia de cada uno de los alumnos que deciden terminar sus estudios secundarios a través el Plan Fines. A pocos días de egresar, cuatro alumnos que son un ejemplo de superación personal dialogaron con La Unión sobre sus historias personales y lo que significa recibir ese título que tardó en llegar, pero que hoy se convierte en un aval destinado a mejorar sus vidas.
Yohanna García, Pablo Miranda, Alan Prudhomme y Valeria Sica llegaron hasta la ONG Manos que Ayudan de Centenario donde se dicta el plan hace tres años (Ver Recuadro “Manos que Ayudan refuerza el compromiso”) para llegar a su meta. Los cuatro son de Lomas y cada historia personal tiene la misma conclusión: el año próximo encararán ese sueño que estaba trunco por la falta de ese título.
UN LOGRO PERSONAL. Yohana García (28) es de Banfield y tuvo que atravesar varias problemáticas para lograr que su destino finalmente cambie. Ingresar al Plan Fines fue parte de esa transformación que ella necesitaba desde hace tiempo. “No tengo familia sanguínea, pero sí del corazón y fueron ellos quienes me incentivaron y me apoyaron para que pueda terminar mis estudios”, detalló.
Yohana ya tiene su destino claro: entrar en la policía y más adelante poder estudiar psicología. “Hoy siento que soy otra persona porque soy más segura. El cambio no solo lo noto a nivel cultural porque he aprendido muchísimo en estos dos años de cursada, también lo siento como persona. Estudiar te brinda la posibilidad de hablar de diversos temas y enfrentarte a todo lo que te propongas”, afirmó Yohana, quien tuvo que vivir en la calle un tiempo, pero es una etapa a la que jamás volverá porque en sus palabras ahora está la seguridad que brinda una buena educación.
Ella seguirá avanzando en la vida y como logró este título llegarán otros que la animen a seguir logrando todo lo que se
proponga.

MÚSICO Y FUTURO PSICÓLOGO. Pablo Miranda (26) es un lomense que sólo adeudaba cuatro materias para obtener su título secundario. Por temas laborales y por su pasión a la música nunca pudo concluir esa etapa hasta que, motivado por su pareja se anotó en el Plan Fines. “La verdad es que fue sumamente positivo terminar el secundario porque era algo que tenía pendiente hace mucho y ahora estoy a días de recibir mi título”, señaló Pablo que trabaja como marroquinero y además hace tres años creó su propia banda de música. Pero tras recibir el título, Pablo ya sabe que su futuro será la universidad. “Quiero ser psicólogo y ya estuve averiguando donde estudiar. La verdad que siempre quise estudiar psicología, pero esta es la primera vez que lo veo posible y muy probable de concretar”, contó orgulloso.

SUPERAR LOS DESAFÍOS. Alan Prudhomme (24) asegura que terminar el secundario estaba pendiente desde hace mucho tiempo y comenzar a cursar lo motivó en varios aspectos. “Lo primero que aprendí y lo que más destaco es el trabajo en grupo”, detalló. La ayuda de sus pares es algo que parece haber conocido y valorado durante este año de cursada. “Algo que me incentivó para seguir adelante fueron mis compañeros que cuando me enfrentaba a materias difíciles me alentaban para que no baje los brazos”, contó. Las asignaturas complicadas para Alan fueron Filosofía y Matemáticas: “Fueron las que más me complicaron, pero las que elijo como mis favoritas porque sentí que desafiaron mi capacidad y las logré desafiar airoso”, manifestó Pablo que ya está decidido a comenzar una nueva etapa en la Policía Federal. “A los que aún están pensando si terminar o no los estudios les recomiendo que lo intenten. Al principio puede resultar complicado, pero después es sumamente gratificante aprender”, concluyó.

EL CORAJE DE CAMBIAR. La historia de Valeria Sica (27) guarda una profunda decisión que se respalda en su coraje para superar una situación violenta que superó este año gracias a ingresar al Plan Fines. “Tengo tres hijos, decidí terminar el secundario y creo que fue lo que me salvó la vida”, relató. Valeria estaba casada, pero su pareja la maltrataba, no le gustaba que estudie y cada noche cuando llegaba de sus clases la situación se ponía muy violenta. “Mis cuadernos volaban por el aire y todo era violento en casa. Por suerte encontré en el lugar de estudio un grupo de compañeros que me ayudó a salir de esa situación y hoy ya estoy separada y con mis tres hijitos muy bien”, aseguró. Valeria tuvo la contención necesaria y también el valor para modificar su vida en varias aspectos porque hoy tiene un título, un futuro distinto al que puede acceder y totalmente alejada de la violencia de género que sufrió. “Comencé a estudiar motivada por mi hija cuando me preguntó su había terminado el colegio”, recordó y además aseguró: “También me pasaba que perdía buenos trabajos por no tener el título y sé que eso ahora ya no me va a pasar más”. ■

Manos que Ayudan refuerza el compromiso Fines

El Plan Provincial de Finalización de Estudio (Fines) fue creado para brindar una oportunidad para aquellas personas que no pudieron finalizar sus estudios. En Lomas, existen varias entidades que ofrecen el acceso al plan.
La ONG Manos que Ayudan de Centenario mantiene un fuerte compromiso para que este plan siga vigente y trabaja para que se replique en más espacios de la región. Para homenajear la importancia que tiene finalizar los estudios y en modo de reconocimiento para aquellos que lo lograron, el 14 de diciembre en el Salón Eva Perón de Lomas a partir de las 16.30 se hará entrega de las medallas y diplomas a los alumnos que egresan este año. También participarán las comisiones del espacio Casa Azul, entidad con fines solidarios que se unió para fortalecer la iniciativa.
“Es un orgullo porque estamos preparando a personas que tienen la ilusión de ingresar a la Universidad”, detalló la fundadora de Manos que Ayudan, Claudia Torres, quien tuvo la iniciativa de agasajar a los egresados junto a las familias que los acompañen.