Walter Erviti y Santiago Silva, talento y capacidad para Banfield

Son los que dirigen la orquesta del Taladro. Uno deleita con la pelota en los pies. El otro grita goles desenfrenado. Fueron campeones en el Apertura 2009 y Julio Falcioni volvió a juntarlos para que el hincha siga disfrutando del buen fútbol. 

Idolatrados por sus hinchas y reconocidos por el ambiente del fútbol. Dos viejitos piolas que le están dando grandes satisfacciones al Banfield de Julio César Falcioni. Si los chicos, los muchos que integran el plantel del Taladro, desean fervientemente ser grandes jugadores y mejores personas, entonces deberán reflejarse en estos dos referentes: Walter Daniel Erviti (36) y Santiago Martín Silva Gerez (35), o Santiago Silva, a secas.
Los años no llegan en vano, pero ambos le aportan la juventud mental.
Son piezas clave en el funcionamiento del equipo. Uno es el estratega. El otro el goleador.
Walter es la sapiencia y la tranquilidad innata para resolver situaciones complicadas.
Santiago es todo lo contrario. Un bola de nervios a punto de explotar. Un Tanque de raza, dispuesto a arrasar con todo lo que se le ponga enfrente, incluso sus propios compañeros.
En el Apertura 2009, primera vez que coincidieron en Banfield, llegaron a la gloria. Fueron campeones, dieron la vuelta olímpica en La Bombonera.
Walter era la frescura de un equipo made in Falcioni. Santiago siempre fue el artillero.
Tanta idolatría llevó también a cortocircuitos. El hincha es hincha y no razona (o pocos lo hacen).
A Erviti no le perdonaron que presionara para irse con JCF a Boca. A Silva que se haya puesto la camiseta de su archirrival Lanús. Es más, el uruguayo de Artigas, que el próximo 9 de diciembre cumplirá 36 años, intentó que el Caño se pusiera la Granate.
El marplatense regresó a Banfield. Algunos, desconfiados, lo miraron de reojo, como bicho raro. No tuvo que demostrar nada. Su magia, su talento, su repentización, su cerebro, todo sigue funcionando como entonces.
Y cuando sonó Silva para el regreso, sucedió más de lo mismo. Pero el Pelado está en un momento óptimo, acaramelado.
Además de goles, es sacrificio, lucha, tenacidad, garra y corazón.
El sábado, en el Lecho, Banfield tuvo una prueba de carácter frente al puntero Estudiantes.
Ahí terminó el invicto de 21 partidos del Pincha. Erviti metió un pase de fantasía (a lo Riquelme) , sin tocar la pelota ¿loco, no para el gol de Mauricio Sperduti y clavó el tercero con un remate al ángulo. Sí hasta se pareció al que le marcó al mismo rival en el 2009. Silva le rompió el arco a Mariano Andújar en el penal.
Al hincha le quedaron rojas las manos de tanto aplaudirlos. Pero el mejor reconocimiento lo tuvieron del técnico rival, Nelson Vivas. “Quiero destacar el trabajo de Banfield, en especial de Erviti y Silva. Me saco el sombrero ante lo que jugaron”, reflexionó el entrenador del único líder del Campeonato de Primera División.
“Viejos son los trapos”, dice el refrán popular. Walter y Santiago, saben de eso, se ríen y siguen disfrutando de lo que mejor saben hacer: jugar y hacer goles.
Y el hincha, claro está, agradecido a los dos ■