Muertes de David y Emanuel: policía esperará el juicio en la casa

Uno de los 17 policías acusados de encubrir los asesinatos de David Campos y Emanuel Medina logró esperar el juicio en la casa de sus padres. El juez Carlos Leiva dio el okey porque el uniformado sufre de asma y así está garantizada la atención aún cuando un informe de pe-ritos dio que podía hacerlo en la cárcel y con la asistencia de profesionales capacitados. Ayer durante la audiencia donde su defensora pidió el beneficio, familiares de los 18 uniformados detenidos pidieron por su libertad.

El 23 de junio a la mañana Alejandro Emanuel Medina, de 32 años, y David Ezequiel Campos, de 28 viajaban en una Volkswagen Up. El coche era de Campos y manejaba Medina. Aún es parte de la investigación saber cómo iniciaron una persecución policial de media hora. Lo cierto es que 8 móviles policiales iban detrás del Volkswagen que se estrelló contra un árbol en Callao al 5700. Hoy la esquina tiene un mural pintado por familiares y amigos de Medina y Campos, que murieron esa mañana.

Según el acta policial, Medina y Campos escaparon, chocaron y dispararon desde adentro del choque. La pericia balística al arma encontrada cerca de Medina arrojó que no fue disparada. La que presuntamente tenía Campos habría dejado dos vainas usadas que no correspondían al calibre. “Lo quemaron, boludo”, dice una voz en un video de teléfono celular. Después se escuchan 4 tiros. El fiscal Adrián Spelta sumó la filmación como prueba y piensa que los policías intenta-ron actuar un enfrentamiento.

En Callao al 5700 los peritos juntaron 7 vainas del arma de Alejandro B., policía imputado de homicidio calificado por abuso del cargo que tiene en la fuerza de seguridad. También por falsedad ideológica, es decir, adulterar documentos de la investigación. El resto de los policías son acusados por en-cubrimiento agravado y falsedad ideológica. Entre los acusados está Leandro Javier C., de 27 años, que también recibió prisión preventiva por 60 días la semana pasada. Ayer su defensora, Yaneri Agusti, pidió en audiencia pública una morigeración de la medida cautelar por cuestiones de salud. Según dijo el joven es asmático, alérgico a algunas medicaciones y necesita atención médica especial. En contra el fiscal y la querella, por la abogada Luciana Torres, apuntaron a un in-forme forense que estableció que era viable alojarlo en una unidad penitenciaria, donde recibiría atención de profesionales preparados para atender cualquier imprevisto. El juez Leiva entendió que no podía dejar librado al azar la salud de Leandro porque no hay certeza de que la atención médica esté garantizada. Accedió a darle el arresto domiciliario.

Durante la audiencia en las escalinatas de los Tribunales los familiares de los policías imputados levantaron pancartas con leyendas como “La unión hace la fuerza. Familia azul” o “Por el honor de los policías. Todos somos azules”.