Gremio ofreció espontáneamente bajar los salarios de sus representados

En el marco de la reducción de costos salariales, uno de los objetivos primordiales de la gestión del Gobierno Nacional, el gremio que preside Marcos Ricardo Castro, uno de los doce que tienen incidencia en la actividad marítima, ofertó reducciones entre el 1 y el 12,5 por ciento de los diferentes ítems que componen el salario conformado de sus representados, a cuenta de promesas tan imprecisas y vagas como: “incremento de flota” o la “aprobación de la Ley de Marina Mercante”. 

En un encuentro a puertas cerradas con el ministro Dietrich, sin consenso interno y sin consulta a sus afiliados, el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante ofreció el agresivo proceso de reducción de los costos salariales de sus propios afiliados.

Fuentes de la actividad consultadas sobre la curiosa propuesta, explicaron la motivación como una estrategia de pinzas que tiene, por un lado el temor al avance judicial sobre el sindicalista y por otro, una pata política.

Se refirieron en concreto a la estrecha relación que mantuvo Castro con Omar “Caballo” Suarez en los doce años de gestión kirchnerista, incluso participando de muchos de los “emprendimientos” por los que ahora se investiga al extitular del SOMU.

Respecto de su filiación partidaria, a diferencia de su par, Julio González Insfrán, que apostó prematuramente por el PRO, Castro se subió al barco cuando ya había zarpado, y por ello parece hacer esfuerzos denodados por recuperar el terreno perdido.

El powerpoint donde queda plasmado el ajuste promovido por el Centro de Capitanes de Ultramar, que sorprendió incluso a los propios miembros de la Comisión Directiva, trascendió en las últimas horas y ya causó revuelo en propios y extraños.

Sucede que esa propuesta, por la lógica del sector, le suma presión al resto de los actores para adherir o confrontar con el Gobierno blanqueando un rechazo a la iniciativa de Castro.

Conocedores del paño marítimo recordaron que, como prólogo del escándalo, hace algo más de dos meses en la celebración de los 99 años del sindicato, Castro se mostró como un íntimo del ministro de Transporte.

En ese evento incluso lo invitó a tomar la palabra llamándolo “Guillo”. Las relaciones carnales entre Castro y Dietrich lograron que varios de los asistentes se levantaran de las mesas y abandonaran el festejo.

Fuente: infogremiales.com.ar (Jorge Duarte)