Tiene que ser una fiesta el día que ese avión llegue a Mar del Plata

Hace algunos años empecé una campaña para que se impusiera el nombre de Astor Piazzolla al Aeropuerto de Mar del Plata. Me ayudó mucho que un artículo que escribí con el título de “Las cosas por su nombre” se replicara en el sitio elhistoriador.com que dirige Felipe Pigna (https://www.elhistoriador.com.ar/articulos/miscelaneas/cosas_por_su_nombre.php) y que también Pacho O’Donnell me hiciera notas con ese motivo en su programa en Radio Nacional.

En una Fiesta del Recuerdo con motivo de un aniversario de Mar del Plata en el Hotel Sheraton abogué al hablar al público por el nombre de Piazzolla al Aeropuerto, lo que me valió la reprimenda de un señor que defendía que el Aeropuerto siguiera llamándose Brigadier General Bartolomé De la Colina.

También hubo otras quejas por mi iniciativa. Pueden leerlas en http://cazadordenoticias.com.ar/secciones/opinion/22/08/2008/nota/00015673/

El Concejo Deliberante de mi ciudad tomó la iniciativa con el impulso de Cristina Coria y el apoyo de Fernando Rizzi solicitando a las autoridades nacionales el cambio de nombre.

Finalmente en agosto de 2008 en un acto con las principales autoridades del país se impuso el nombre de Astor Piazzolla a nuestro Aeropuerto. Llegar a Mar del Plata y leer ese nombre cuando uno baja de la escalerilla del avión es siempre emocionante.

Ahora se suma un hecho también conmovedor. Norwegian Air International tiene la costumbre de dibujar las caras de celebridades en las colas de sus aviones, como Henrik Ibsen, Roals Amundsen, Thor Heyerdahl, Greta Garbo, Anders Celsius, Carl von Linne, Selma Lagerlöf, Evert Taube entre otros.

El primer avión de Norwegian Argentina iba a tener una cara para homenajear a un argentino. Fue grande la expectativa hasta saber quién sería la persona elegida.

Finalmente se reveló lo que el Boeing 737 versión 800, matrícula EL-FVO llevará pintado en su cola… ¡la imagen de ASTOR PIAZZOLLA!

Tiene que ser una fiesta el día que ese avión llegue a Mar del Plata. ¡Y yo quiero estar ahí!