Paciencia y diálogo, claves para disfrutar del verano con adolescentes

Natalia (47) se queja porque Jerónimo, su hijo de 16, se pasa el verano durmiendo y saliendo con los amigos. Dice que no ayuda, que no corta el pasto ni hace su cama. “Cree que la casa es un hotel: viene para comer y dormir. Aunque las vacaciones son de toda la familia, pareciera que sólo él tiene derecho a disfrutarlas”, protesta.Los principales conflictos en las vacaciones surgen por la poca colaboración en la casa y el exceso de salidas y conexión al celular. Los expertos aseguran que hay que establecer normas y dialogar; cuidar sin invadir. Ciudadanos