Explotan minerales en el Illimani

Esta casa periodística ha comprobado intensa actividad minera en este nevado, preponderantemente por cooperativas, dedicadas a la explotación de oro, wolfram y estaño. Esta investigación en el mismo sitio, desmiente las versiones oficiales de que no se registraba esta actividad en el emblemático nevado. Después de las denuncias y tardíamente, el ministerio del ramo terminó por reconocer dicha actividad. EL DIARIO (edición del 26/11/16) evidenció que la represa Incachaca sufre enormes mermas y contaminación por las labores mineras cercanas, extremo aún no admitido por los resortes oficiales. Esta represa dotaba de agua a Pampahasi, a la zona Sur y a la ladera este de la ciudad de La Paz.

Las operaciones mineras se registran en la cara posterior del Illimani, pero ello no disminuye los daños a su estructura, los que serán cada vez mayores en la medida del tiempo y de la intensificación de la explotación, a lo que se sumarán las nuevas concesiones previsibles, tal como ocurre con carácter irreversible en el Cerro Rico de Potosí. Estas perspectivas exigen medidas urgentes tendentes a prohibir la explotación y la declaratoria de caducidad de las actuales concesiones otorgadas.

Concretamente, EL DIARIO ha podido establecer la actividad de las siguientes cooperativas y empresas: Himalaya, Los Ángeles S.R.L., Cooperativa Minera Aurífera Progreso Kalancha Ltda., las que contarían con licencia ambiental. A estas se debe agregar las tradicionales Bolsa Negra y Cerro Negro, suponiéndose la existencia de más emprendimientos mineros en los mismos parajes.

Es el caso de la empresa Las Nieves cuya adjudicación compartirían el ciudadano Luís Prado Barrientos y Combol (Compañía Minera Amazonas), quienes habrían enajenado 15 cuadrículas mineras a favor de capitales chinos el año 2008. Al parecer de ahí vienen las sospechas de la presencia de esa nacionalidad en el Illimani, cosa que las autoridades del ramo no revelan con claridad.

Se ha evidenciado también que en proximidades de la represa Incachaca los operadores emplean maquinaria pesada y dinamita, produciendo enormes estelas de tierra que se insumen en la represa Incachaca. Asimismo, se ha instalado un complejo sistema de mangueras de magnitud que captan aguas cristalinas bajantes del Illimani y otras tomas del líquido elemento, mermando directamente la capacidad de la represa hasta reducirla solamente al diez por ciento. No se descarta la influencia del fenómeno climático de la sequía.

Tal es el panorama dramático de la escasez de agua que sufren más de 100 barrios de la urbe paceña, afectados además por la mala calidad del líquido que se les provee deficientemente y que por lo general no es apto para el consumo humano.