En el estadio Arena Condá de Chapecó se rinde tributo

Deportivo

Tras dos días en oscuridad, Chapecó se desahogó unida ayer como se sacan las penas en una cancha, con tambores, banderas y cantos de aliento a un equipo que ya no está, pero que nunca se irá del Arena Condá.

Las gradas que rebosaban hace una semana, cuando el Chapecoense vivió la noche más importante de su historia, volvieron a llenarse como si la hinchada de este club, al que le robaron la vida las montañas de Medellín, Colombia, quisiera desafiar a la tragedia.