Bolivia obliga a Chile a un diálogo sobre fronteras

Democracia Directa

Gonzalo Pérez Bejar

Sábado 8 de julio. Como en muy pocas ocasiones, el presidente Evo Morales se remite a leer un documento. Se trata de un informe que confirma el ingreso ilegal a Bolivia de dos carabineros chilenos, el 7 de julio. Penetraron 7,5 kilómetros al país, hasta el sector de Isma, municipio de Llica, provincia Daniel Campos del departamento de Potosí.

A diferencia de lo que pasó con los dos militares y siete funcionarios de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), que ingresaron a Chile en un operativo anticontrabando, el 19 de marzo, que fueron procesados, condenados y expulsados de Chile, el Jefe de Estado decide no remitir el caso a la justicia boliviana pese a que se identificaron ilícitos (transgresión de frontera, resistencia a la autoridad e intento de fuga, contrabando y porte de armas) y opta por restituirlos a su país.

Morales extiende la mano a Chile e invita a La Moneda a retomar “el diálogo bilateral para promover y construir juntos protocolos de actuación para el tratamiento de este tipo de incidentes fronterizos y reactivar todos aquellos temas que beneficien a nuestros pueblos”.
Así como anticipó el Jefe de Estado, pasadas las 13.00 del 9 de julio, el suboficial Jaime Rubén Díaz Pezo y el cabo segundo Nicolás Antonio Morales Manríquez retornaron a su país y fueron recibidos por el general director de Carabineros, Bruno Villalobos, quien junto al comandante de la Policía Boliviana, Abel Galo De la Barra, dieron vida al ‘Abrazo de Tambo Quemado’.

Sin embargo, hasta entonces ninguna autoridad chilena respondió a la iniciativa boliviana. Solo se divulgó un comunicado en el que el Gobierno chileno expresó su predisposición a un encuentro y, a la vez, acusaba a La Paz de utilizar con fines propagandísticos el caso de los dos carabineros.

Recién el 10 julio, el canciller de Chile, Heraldo Muñoz, formalizó la intención de participar en una mesa de diálogo y pidió a La Paz fijar día y hora para el encuentro. El Ejecutivo boliviano respondió de inmediato. Al final de la noche del 11 de julio se acordó la reunión: el 25 de julio, en Santa Cruz.

El viceministro de Autonomías y experto en derecho internacional, Hugo Siles, sostuvo que los acontecimientos sucedidos con los dos carabineros detenidos obligaron a las autoridades del vecino país a avanzar y definir los puntos relativos al Comité de Fronteras.
En su análisis, estos hechos generaron la hoja de ruta para que las autoridades del vecino país asuman la necesidad de avanzar en asuntos que en los últimos años causaron hostilidad, muchos de los cuales están planteados en la Agenda de 13 puntos, como el libre tránsito y la hostilidad en la frontera.

Los dos incidentes, tanto el de los militares bolivianos, funcionarios de la Aduana Nacional, como de los carabineros chilenos, permitieron al Gobierno de Bolivia efectivizar los protocolos de derechos internacionales y “obligaron” a las autoridades chilenas a sentarse a discutir en la mesa del Comité de Frontera.

“Bolivia avanzó, ya que con los demás países fronterizos tiene un proceso de gestión y relación en los comités de fronteras. Con Chile amerita que se trabajen estos casos que se refieren a la integración fronteriza”, señaló.

El ministro de Defensa, Reymi Ferreira, afirmó que el Gobierno de Chile no tuvo otra que aceptar el diálogo bilateral con Bolivia por la presión interna que enfrenta.

“La Cancillería chilena está presionada por su propia opinión pública para cambiar su actitud agresiva, respecto a nuestro país, por una cooperación, un acercamiento racional y equilibrada”, indicó.

Chile “hoy está forzado por los hechos a tener un cambio de actitud importante que, por supuesto, es bienvenido”, insistió.
Oportunidad

El excanciller Javier Murillo de la Rocha señaló que este acercamiento bilateral, el primero desde la presentación de la demanda marítima boliviana, el 24 de abril de 2013 en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), contribuirá a no exacerbar las relaciones entre los dos países.

“Son relaciones complejas por el hecho de compartir fronteras, creo que se estuvo en la dirección correcta para disminuir las tensiones”, afirmó.

En su criterio, la reunión del Comité de Frontera es una decisión “importante porque significa retomar el diálogo a ese nivel” para resolver problemas que generan situaciones de conflicto.

“A partir de ese momento creo que hay que seguir con reuniones bilaterales, sería útil reunir el Mecanismo de Consultas Políticas para resolver otros asuntos importantes, como el económico, comercial o de libre tránsito”, dijo.

La situación de los nueve bolivianos hubiera tenido otro fin de haberse hecho una administración distinta del conflicto, “pero Chile actuó con cierta torpeza en este caso, obviamente generó reacciones en Bolivia, pero creo que es el momento de ir retomando el camino de la serenidad y del respeto mutuo”, añadió.

Para que esta reunión sea efectiva, De la Rocha sostuvo que se deben establecer acuerdos entre autoridades competentes con el fin de abordar el contrabando, el tráfico ilícito de estupefacientes que promueven estos impasses en frontera, y resolverlos de manera administrativa sin entrar ni judicializar estos casos.

La docente universitaria Diana Borelli destacó el acercamiento entre ambos Gobiernos, y advirtió sobre la cautela que se debe tener en la cita de la ciudad de Santa Cruz, a la que calificó de carácter técnico para valorar los impasses o situaciones de traspaso de frontera.
“En esa reunión solamente se tendrán cuestiones técnicas con el fin de solucionar a través de protocolos para evitar estos accidentes fronterizos”, dijo.

Borelli indicó que no sería oportuno que en la cita de Santa Cruz se planteen otras propuestas colaterales relacionadas con la demanda marítima o del Silala porque se encuentran en proceso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda.

“No se debe hablar de ningún otro hecho porque cualquier palabra demás puede comprometer y puede ser en contra de Bolivia, porque Chile sacará provecho de esta iniciativa noble”, afirmó.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, señaló que en la reunión se definirá una agenda de trabajo tanto para el control migratorio, la lucha contra ilícitos y el contrabando. “Se diseñará un mecanismo que nos permita neutralizar los incidentes fronterizos”, señaló.

En efecto, Bolivia propuso a Chile formar dos comisiones, una de facilitación fronteriza y la otra de cooperación fronteriza, además de trabajar en los protocolos bilaterales necesarios en caso de incidentes fronterizos.