Cinco rubros productivos perfilan como esperanza para Cochabamba

Cochabamba se prepara para conmemorar un nuevo año de su gesta libertaria con una economía que no logró integrar sus regiones ni generar condiciones favorables para atraer inversiones de capitales.

Sin embargo, especialistas y empresarios consultados por este medio señalaron que los pequeños y medianos emprendimientos de al menos cinco rubros se constituyen en la “esperanza” para dinamizar la economía departamental y revertir el “estancamiento” actual.

El departamento posee prometedoras proyecciones en materia de piscicultura, apicultura, floricultura y porcinocultura. El desarrollo de software y hardware complementan el espectro de oportunidades, según considera el sector privado.

El presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), Javier Bellot, considera que la economía cochabambina necesita conformar una nueva matriz productiva alternativa en la que se articulen todos los actores y sectores.

“Cuando exploramos otros rubros que de a poco toman fuerza como el sector floricultor, el fruticultor, el porcinocultor, después el de la producción de la carne de pez… son sectores a los que tenemos que poner todos nuestros ojos para potenciarlos”, explica.

Para Bellot, el sector manufacturero presenta un déficit comercial de 200 millones de dólares, por lo que se debería apuntar a sustituir las importaciones y estimular la industria ante un contexto favorable de demanda interna. Además, 64 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del departamento proviene de servicios, frente a un 16 por ciento generado por el sector productivo.

Contrariamente, los rubros alternativos generan cerca de 10 millones de dólares de superávit, según las proyecciones realizadas por la FEPC.

Sin embargo, los pequeños y medianos productores que impulsan estos proyectos deben afrontar un contexto económico adverso, reforzando esfuerzos para continuar produciendo dentro del departamento.

En este sentido, el analista económico Pablo Cuba advierte que los productores deben enfrentarse a “enormes problemas”, como la fuerte dependencia de materias primas provenientes del departamento de Santa Cruz.

Asimismo, ya pensando en el sector agropecuario, no existe claridad en la distribución de agua destinada para riego por parte del proyecto Misicuni.

“Yo creo que hay mucha frustración del tema del agua de riego, peor aún con el agua potable. Ese es un tema que para mí debería plantearse. Hasta ahora todos estamos contentos de que haya Misicuni, pero no se tiene claridad. Se maneja muy poco este tema”, añade.

Cuba también cuestiona el rol de la Gobernación para revertir los problemas productivos locales.  “Creo que está muy lenta. La Gobernación es lenta. No hay programa de planificación del desarrollo, no tiene recursos financieros. Yo creo que si no hay acciones, el desarrollo de Cochabamba va a seguir postergado por mucho tiempo”, manifiesta.

Este medio se contactó con el secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación de Cochabamba, Pedro Padilla, para consultarle sobre las políticas públicas departamentales destinadas a los productores, pero Padilla dijo hallarse sin tiempo.

A su turno, Bellot destaca las acciones del Gobierno, pero considera que se necesita implementar una alianza entre el sector público y el privado para incentivar las producciones alternativas.

“Como Federación, buscamos dinamizar la economía a partir de ampliar mercados internos y externos. Tenemos que motivar las exportaciones y el consumo interno, pero de la producción nacional”, finaliza.

 

"Los empresarios reclaman una nueva matriz productiva en la región"

 

LOS RUBROS ECONÓMICOS QUE PROMETEN DESARROLLO

Apicultura dobla producción

La producción de miel en Cochabamba se triplicó durante la pasada gestión, llegando a obtener un total de 430 mil toneladas, más de 260 mil que las elaboradas en 2015.

Los apicultores recibieron un ingreso promedio de 3.360.000 bolivianos, según informa el presidente de la Federación de Apicultores de Cochabamba, José Luis Calahuna.

Para este año, el sector se propone generar un valor agregado y exportar los productos a Canadá y Alemania. Hasta 2016, la cantidad de productores de miel era de 5.210, pero luego subió a 5.600, lo que significa que hubo un incremento en la producción más que en la cantidad de personas dedicadas al rubro.

Trópico apuesta a los peces

Todos los municipios del trópico de Cochabamba incursionaron en la actividad piscicultora. La producción puede generar un movimiento económico familiar de hasta 50 mil bolivianos al año.

Chimoré es uno de los municipios más avanzados en el rubro porque instaló piscinas para el cultivo de peces hace 10 años. Inicialmente, construyó 20 estanques; actualmente, posee más de mil, según informa el secretario municipal de Chimoré, Virgilio Rodríguez.

El pacú y el tambaquí son dos de las especies que más se crían por las características de su carne, cuyo costo en el mercado puede variar entre los 25 y 35 bolivianos el kilo.

Porcinocultura promete

Cochabamba ofrece ventajas comparativas para la producción de cerdo, en relación a otras regiones del país. Las condiciones climáticas y la relativa baja inversión inicial fueron los factores que resalta el presidente de la Federación Departamental de Porcinocultores, Germán Aguilar.

Actualmente, existen 100 productores afiliados a la federación. Sin embargo, Aguilar destaca que el departamento atraviesa por un momento delicado, ya que durante el último año 20 unidades productivas cerraron debido al constante incremento de los insumos y la ausencia de incentivos y políticas públicas al sector. Sin embargo, destaca que la actividad puede ser rentable, de generarse acciones adecuadas.

Potencial floricultor

La producción de flores en Cochabamba es mayoritariamente “artesanal” y se basa en las ventajas  económicas que ofrece a sus productores, con relación a otros cultivos, considera el expresidente de la Federación Departamental de Floricultores de Cochabamba (Fedeflor), Santiago Huarachi.

“Cochabamba es el primer departamento productor de flores, esa economía genera fuentes de empleos”, sostiene.

Los mercados chilenos y argentinos solicitaron introducir nuevas variedades de flores dentro del país para su producción, por las condiciones climáticas. Sin embargo, los productores encuentran barreras burocráticas que impiden explotar este tipo de oportunidades, finaliza Huarachi.

Ciudadela del conocimiento

En declaraciones anteriores, el secretario de Planificación de la Gobernación de Cochabamba, Filemón Iriarte, destacó el talento humano, la calidad de profesionales y las iniciativas en la región.

“En tema de innovación tecnológica tenemos 120 emprendimientos registrados que ya producen software y hardware, generan 2 mil empleos y 30 millones anuales de dólares”, precisó. En 2014, el Gobierno central anunció la construcción de la Ciudadela Científica del Conocimiento como un ente articulador entre el sector privado, las universidades y los distintos niveles del Gobierno que buscan generar conocimiento para lograr la soberanía tecnológica del país.

 

PABLO CUBA, ANALISTA ECONÓMICO

"Desintegración"

Desafíos productivos para Cochabamba

Cochabamba está un poco desintegrada y estancada. Desintegrada en el sentido de que sus regiones están clamando y pidiendo políticas públicas, hay una desarticulación.

Las corporaciones de desarrollo, en su momento, fueron entes claves para poder articular las regiones. Hoy día no se nota nada de eso. Los valles, las zonas de altura, la propia región metropolitana vamos viviendo un momento de pérdida de identidad productiva sobre todo.

A pesar de todo, hay empresarios, sectores económicos que todavía se resisten a este proceso de estancamiento.

Otro problema es la ausencia de inversiones en general para la región, es decir no invertimos en el sector productivo, todo lo hacemos en el sector de servicio y comercio. Eso ha ido declinando esta situación para otros sectores.

Cochabamba, hoy día, está estancada, por un lado, por efecto de la crisis económica en general y, por el otro, vemos que el departamento está desarticulado. Sus regiones no están muy optimistas respecto al desarrollo, no es un desarrollo integrado, sostenible, no vemos ese cambio. Entonces es una preocupación la que nos encuentra en este 2017.

Cochabamba también es una región minera, pero hay políticas no adecuadas. Han fracturado mucho la posibilidad de traer inversiones. Cochabamba está atrapada en medio de esa normativa y la imposibilidad de impulsar empresarios, de tener valor agregado. Entonces hay una fuerte frustración.

Hay que permitir que el sector privado participe más en la gestión de iniciativas económicas, que se note la presencia del sector privado, que sea menos dependiente del Estado, y una vez que haya esa liberación, se pueda fomentar un proceso de planificación. El Estado debería planificar, y el empresario invertir y crear condiciones de inversión.

Está bien, hacemos ciclovías, tratamos de encontrar opciones de ciudad bonita o mejor departamento del país, pero no generamos atracción de inversión.

Las fundaciones que, en mi opinión, han sido claves para Cochabamba, la Fundación Valles en la producción de maní, de duraznos, de manzana, etc, han ido decayendo sustancialmente.

Habría que recuperar las experiencias que hemos tenido a través de la fundación Valles. Es un ejemplo para tener un desarrollo más sostenido e integrado.