Entre el cariño de los fans y un nuevo disco, Redolés se recupera del ACV

Amelia Carvallo

Con su habitual sentido del humor, el pasado 31 de agosto el poeta y cantautor Mauricio Redolés subió una foto a su Facebook en la que está tendido en una camilla de hospital. Acompaña a la imagen el siguiente texto: “Estoy haciendo todo lo posible para rechazar el contrato que me ofreció Juan Gabriel”.

Desde aquel día, el apoyo de sus admiradores se ha manifestado no sólo en mensajes de fuerza y amor sino que han estado presentes en diversas jornadas musicales para apoyar su recuperación médica tras el accidente cerebrovascular (ACV) que sufrió. Una de las más grandes, y en Valparaíso, se viene para este martes 8 de noviembre en el teatro municipal de la ciudad puerto, donde se realizará un tributo denominado “¡Dale Redo!” a contar de las 19.00 horas.

Quien encabeza este esfuerzo es su hijo mayor, Sebastián, que desde hace dos décadas acompaña a su padre en sus aventuras poéticas y musicales. Similar espectáculo, y con otras bandas también, quiere llevar a Santiago el próximo enero.

“En el puerto va a estar el Macha con los Bloque Depresivo, Inti Illimani a través de Jorge Coulón, quien no sólo se involucró con los Inti sino que además colaboró junto a Pato González de las Escuelas de Rock en pedir las instalaciones del Teatro Municipal. Se está invitando, además, al Pancho Sazo de Congreso, al Tata Barahona, al Demian Rodríguez, al payador Manuel Sánchez, Daniel Guerrero, al Miño de Sonora de Llegar. Te puedo adelantar que habrá una joyita a interpretar que la harán Demian Rodríguez con Pancho Sazo, que es la ‘Canción para la más chiquitita de todas’. Es lo único que puedo adelantar porque no queremos quemar el show”, comenta Sebastián.

Accidente

Hoy Redolés está en reposo total en su casa del barrio Yungay en Santiago. Cuenta su hijo que el día que tuvo el accidente él estaba en Valparaíso y viajó de inmediato.

“Fue como a las diez de la mañana. Estaba solo en la casa y empezó a llamar a la familia, pero no lograba marcar los números, el teléfono estaba desconectado y él estaba con la mitad del cuerpo como paralizado. Le costó mucho comunicarse con el exterior y finalmente acudió a un vecino, de quien vamos a estar agradecido hasta la muerte de cada uno de nosotros, que es el Felipe Vilches. Él entró a la casa y lo rescató. Mi papá tenía una hipertensión no tratada, se la habían señalado como algo peligroso, pero no se la había tratado parece, no lo tengo muy claro, la verdad”, relata aliviado.

REDOLéS GUERRERO

Un poco antes del accidente ya se había empezado a difundir la inminente salida del último trabajo musical de Redolés, que esta vez lo acoplaría con el músico chileno, ex La Sociedad, Daniel Guerrero.

“Había una admiración desde lejos de parte de mi padre por el trabajo de Daniel. Yo creo que ambos convergen en el gusto por lo popular, en la intensión de comunicar llegando a todo aquel que se sienta tocado por lo popular. La ranchera, la música norteña y la cumbia, concretamente, son vehículos de expresión muy potentes. Esos son los referentes que le dan cuerpo a esta unión. Los últimos meses había estado trabajando en esto, el disco tiene temas inéditos de Mauricio, letra y música y un par de covers”, indica Sebastián.

“Viejitas pero enchuladas” es el nombre que se baraja para la placa, que ya se grabó y está prácticamente terminado en lo musical. Sólo faltan las voces, que están en stand by esperando la recuperación del cantautor. Mientras tanto, avanzaron grabando un single a dueto entre Sebastián y Daniel que se llama “Padre soltero”, una canción que pronto estará circulando y de la cual prefiere no hablar mucho.

“La canción viene con una letra lo suficientemente potente que se explicará por sí sola y retrata una realidad social. Creo que de aquí a fin de año ya va a estar sonando”, resume Redolés junior.

Profesor de Historia pero desde siempre muy cercano a la percusión, Sebastián Redolés recuerda que como a los cinco años empezó a subir a los escenarios con su padre. “Bares nocturnos y tocatas de día. Según me han contado, la primera vez fue de día, quizás en la comuna de El Bosque. Antes de que lo pasaran a buscar para ir a tocar le dije: ‘Hoy día yo me subo contigo al escenario y llevo mi flauta’, y él me dijo: ‘Ya, poh’. Cuando llegamos conocí a otros niños en ese lugar y a todos les conté que iba a tocar y acompañar a mi papá. Se generó tal expectación que de pronto el escenario se vio invadido por hordas de niños que también querían tocar”, rememora.

“¿Quién mató a Gaete?”

Rápidamente, Sebastián Redolés pasó de la flauta a fabricar sus propios instrumentos, que eran sonajeros, vasos de plástico con tierra y botellas de medio litro de Coca Cola con bolitas adentro. Recuerda que para la grabación de “¿Quién mató a Gaete?” se aplicó con una tetera y una olla. “Esa canción es para un amigo, Pedro Gaete, que falleció en 2012 y atendía la Casona de San Isidro”, comenta el hijo de Mauricio Redolés.