Ola de frío en Europa eleva la demanda mundial de GNL y dispara los precios a mayores niveles desde 2014

Mientras una ola de frío dejó al menos 34 muertos en Europa en los últimos días, las temperaturas inusualmente bajas están disparando la demanda de Gas Natural Licuado (GNL) en la región, aumentando la competencia con los compradores en Asia que tradicionalmente pagan más por el combustible.

Hasta agosto del año pasado, los precios al contado del GNL en Asia habían caído casi 80% desde sus peaks de 2014, haciendo que se cerraran nuevas fábricas. Al mismo tiempo, la demanda por GNL disminuía a medida que Japón reactivaba sus centrales nucleares y el crecimiento de China se desaceleraba. Pero desde entonces, la situación ha dado un giro. Desde julio, los precios al contado han aumentado 79% en Asia, mientras que en Europa casi se duplicaron solo en el último mes. “Es sorprendente lo que puede hacer un poco de frío. Ahora todos los mercados quieren gas”, dijo a Bloomberg Trevor Sikorski, analista de Energy Aspects.

El frío de los últimos días obligó al operador francés GRTgaz a solicitar un aumento en los suministros de GNL desde los puertos del Mediterráneo. La demanda en España se disparó 32% respecto al año pasado. Siendo el mayor re-exportador de GNL, el país no ha tenido nuevos suministros desde julio. Grecia también está buscando fuentes adicionales de gas licuado, mientras que Turquía pidió a las empresas energéticas del país que reduzcan el consumo de combustible en 90%.Eso inevitablemente se reflejó en los precios. Mientras que en Asia estos llegaron a US$ 9,9 por millón de BTU, en Francia –donde tradicionalmente son menores– alcanzaron US$ 11,4 este lunes, su mayor nivel desde 2014.

Buscando alternativas

El incremento de la demanda por GNL muestra los esfuerzos de Europa por diversificar sus fuentes de suministro de combustible en medio de las tensiones políticas con Rusia –que tiene un tercio del mercado de la región–, y que empeoraron a partir de 2014 con la crisis en Ucrania y siguen en pie ahora por la guerra en Siria.

Sin embargo, los expertos no esperan mayores cambios en el primer semestre de este año. “Rusia está en posición de mantener los niveles crecientes de exportaciones mientras que la demanda europea por gas está aumentando, la producción doméstica ha bajado, y la estrategia de ventas de precios competitivos de Gasprom deja que el GNL se vaya a otras regiones”, dijo a Reuters Thierry Bros, analista senior de Instituto de Oxford de Estudios Energéticos. Debido a la ola de frío, Gazprom ha llegado esta semana al límite de capacidad de sus gasoductos.

A su vez, Catar –el mayor productor de gas licuado– ha disminuido sus exportaciones a Europa en 16% en 2016, a 17,5 millones de toneladas, optando por los mercados en desarrollo como India, Egipto y Pakistán, según el analista senior de FACTS Global Energy, Kittithat Promthaveepong. El experto asegura que la situación podría modificarse recién a mediados de año, cuando los mercados líderes en importaciones (ver infografía) empezarán a tener problemas para procesar los mayores volúmenes de EEUU y Australia.

En 2015, casi 60% de todo el gas licuado se exportaba a los países de la región Asia Pacífico, con Japón y Corea del Sur liderando la lista. En noviembre, China registró un fuerte aumento en la demanda y ésta puede crecer todavía más, ya que se espera que las temperaturas en Tokio, Beijing y Seúl llegarán a mediados de enero a 2-3°C por debajo de la media.

Ola de frío

La ola de frío, con temperaturas llegando a -30°C, dejó al menos 25 personas muertas en Europa central y oriental el fin de semana pasado, la mayoría de ellos en Polonia y República Checa. Otras nueve personas se reportaron muertas en los Balcanes –en Serbia, Bosnia y Albania– y Turquía. Además, varios países sufrieron interrupciones del tránsito y del suministro energético.

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