Las claves de la educación finlandesa

Durante este mes probablemente a los padres de todos los niños nacidos el año 2013 no se les ha hecho fácil conciliar el sueño. Y es que luego de la odisea de marzo, mes en que la mayoría de los colegios chilenos realiza su proceso de admisión para prekínder del próximo año, mayo es el mes de los resultados. ¿Tendremos colegio? Se preguntan los padres, tanto del sistema privado, público como subvencionado. Sus hijos, de solo tres y cuatro años fueron sometidos a pruebas de admisión para ver si así logran un cupo en el sistema. Evaluaciones que no se detendrán durante al menos una década.

Este relato resulta increíble para los padres de un niño finlandés de la misma edad, igual de increíble como sonaría a nuestros oídos un modelo de educación donde los niños no inician su vida escolar hasta los 7 años, no saben de notas hasta los 10, y menos de pruebas como el Simce, las que no se aplican hasta casi terminado el colegio.

Esas son algunas de las características del sistema educacional de Finlandia, un país de sólo 5,5 millones de habitantes, ubicado en el extremo norte de Europa y que hace noticia por contar con uno de los modelos de educación más exitosos a nivel mundial. El que en la versión 2016 de las pruebas PISA ocupó la quinta posición después de Singapur, Japón, Estonia y Taiwán.

En terreno, Marianne Huusko-Lamponen, quien hace muy poco asumió el cargo de embajadora para la Exportación de la Educación de Finlandia, enumera las que ella llama las tres claves o pilares del modelo educativo finlandés, las que podríamos resumir en equidad, confianza en los profesores y flexibilidad del sistema.

1 ”Nosotros nos tomamos muy en serio el tema de la equidad”, dice Huusko-Lamponen, quien establece este punto como el más relevante. Pero no sólo se trata de que sea un sistema completamente gratuito desde preescolar hasta el nivel universitario. “Es simplemente mantener a todo el mundo a bordo y tratar de asegurarnos de que los colegios sean de un nivel similar”. De hecho, una de las virtudes del sistema finlandés es la casi nula diferencia entre los mejores y peores colegios.

2 En segundo lugar menciona el rol de los profesores en la sociedad, la que viene a ser la profesión más prestigiosa en Finlandia. “Solamente un 10% de los que postulan es aceptado en las universidades, por lo que se eligen a los mejores de cada generación para ser profesores”, explica.

3 El tercer ingrediente sería la flexibilidad, la que implica desde la libertad de los niños en noveno grado de elegir entre seguir una malla curricular que los lleve a la universidad o más bien tomar una vía técnica, junto con la libertad que se les da a los profesores en el aula, donde ellos son los que mandan.