Energía Marina: chilenos prefieren proteger la fauna por sobre baja en cuenta de la luz

El Centro de Investigación e Innovación en Energía Marina, Meric, -en que participan las universidades Católica, Austral y Fundación Chile, entre otros-, realizó el estudio “Evaluación del ecosistema y percepción sobre energía marina”, que busca medir la dimensión humana de las energías limpias y particularmente de la marina.

Stefan Gelcich, profesor del departamento de Ecología de la Universidad Católica y miembro del Meric, expresa que si bien esta encuesta es la primera en su tipo y por ende exploratoria, “permite conocer qué sabe la gente y su percepción sobre las energías renovables. Manejar esta información aumenta las posibilidades de tener la aprobación de la sociedad civil frente a una propuesta en este campo”, dice.

Respecto de los atributos para que un proyecto de energía marina sea aceptable (respuesta múltiple), el 80% de los encuestados prioriza el bienestar de la fauna marina, el 69% que sea participativo y el 58% que se reduzca el impacto en las actividades humanas, por sobre una reducción del costo en la cuenta de la luz, con el 49% de las preferencias.

No obstante, Gelcich aclara que no pagar de más por este servicio y compensar a la comunidad local aumenta en las preferencias cuando se trata de personas de la tercera edad y quienes viven en potenciales lugares de desarrollo de proyectos.

Baja información

Uno de los aspectos evaluados por el estudio es el nivel de información de las energías limpias, el que arrojó que la geotérmica es donde existe mayor desconocimiento, seguida de la marina.

En el detalle, el 33% reconoce tener bajo nivel de información y el 38% un muy bajo nivel de información sobre la energía marina.

Gelcich explica que aunque hay desconocimiento de la población acerca de ella, destaca que está bien categorizada y la consideran dentro de las energías renovables.

Impacto ambiental

El estudio también evaluó la percepción sobre el impacto ambiental de las diferentes energías, concluyendo que la solar (41%), y la eólica (34%) son las que menos externalidades negativas generan.

En contraposición, los encuestados perciben que las energías que producen mayor efecto negativo son la nuclear (51%) y el petróleo (41%).

Respecto de la marina, el 38% señala que produce un impacto ambiental negativo bajo o muy bajo, sin embargo, otro 39% declara que no sabe si genera externalidades negativas. Particularmente, el 28% percibe que afecta la vida marina, el 13% que impacta en el entorno y 6% cree que contamina.

En relación a los efectos positivos, menos de un tercio la percibe como energía limpia, sólo 21% destaca su bajo costo económico, mientras que un 12% dice que es buena para el medio ambiente.

El experto explica que los bajos niveles de información y conocimiento acerca de las implicancias de los proyectos de energía marina, se deben a que se trata de un tema incipiente en el país y es justamente lo que intentará abordar el Meric durante los próximos años.

“El objetivo es que estos datos sirvan para diseñar una estrategia de investigación de la energía marina de aquí en adelante y que no ocurra lo mismo que en el caso de Dominga, un proyecto donde se están intentando resolver problemas básicos de impacto ambiental de manera tardía”, afirma.

Agrega que este es un primer paso para el desarrollo de la energía marina en el país y lo siguiente es generar conocimiento en ámbitos como el impacto potencial en el medio ambiente de este tipo de proyectos, su contribución y los efectos en otros aspectos, por ejemplo, el turismo.

La encuesta fue aplicada a 900 personas de las regiones de Valparaíso, Coquimbo y Los Lagos. Y planean extender la encuesta con una sobre muestra de 300 personas de la Región de Magallanes.

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