Tenga claro qué hacer si un sismo lo pilla en su lugar de trabajo

Michael Seguel P.

Mirar con nerviosismo para todos lados, gritar temblor y salir disparado. Estas son las típicas conductas que se suelen observar cuando hay un temblor, especialmente si el sismo ocurre en horario de trabajo.

Una práctica común, pero no por eso correcta.

“Si cada persona hace lo que cree, se pueden producir mayores riesgos por escapes intempestivos, avalanchas de personas, aglomeraciones y caídas”, advierte Juan Carlos Pérez, gerente de Seguridad y Salud Ocupacional de GrupoExpro.

Una razón más que suficiente para seguir los consejos sobre qué hacer en caso de sismos, extregados por expertos a La Estrella.

Pare de trabajar

Lo primero que recomiendan los expertos, en caso de un sismo, es dejar las labores a un lado y poner atención al “momento” del temblor.

“Ante un sismo de cualquier magnitud y, aunque ya se esté acostumbrado, hay que detener el trabajo y observar el entorno”, dice Pérez.

El experto añade que, si está tomando café o té mientras tiembla, trate de alejar la taza de fuentes de energía como enchufes zapatillas, para evitar que se produzca un corto circuito y, por tanto, un incendio.

Y ojo, porque también debe remover objetos que impidan su salida.

Calme a los temerosos

Todas las personas tienen distintas sensibilidades frente a los momentos de crisis. Dado esto, en caso de que ocurra un sismo, se recomienda calmar a los compañeros con “miedo” a los temblores, porque su nerviosismo puede aportar al caos y dificultar seguir instrucciones de las personas a cargo de la evacuación o, si éstas no están, tomar decisiones razonables.

“Generalmente, estas personas son identificadas antes de un sismo de gran magnitud, pues ante los movimientos de menor escala, salen corriendo, gritan o, incluso, lloran. Se puede designar a un compañero de trabajo que se haga cargo de calmar al trabajador que ha manifestado temor, como una responsabilidad preestablecida”, dice Pérez.

Para lograrlo se pueden usar términos como “tranquilo”, “acompáñame” o “bajemos”.

En todo momento, recalca Pérez, “no hay que minimizar la emoción, porque es legítima. Si la persona quiere llorar, no hay que reprimirla sino abrazarla”.

Refúgiese en pilares

Para el académico de la escuela de ingeniería en Seguridad y Prevención de Riesgos de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Luis Salamanca, lo ideal es buscar la pared más sólida para resguardarse, en caso de emergencia.

“En el caso de edificios de altura, los pasillos interiores son un buen lugar. Lo ideal es alejarse de balcones y ventanales”, recalca.

El experto añade que, para determinar si está en presencia de un muro sólido, puede golpearlo como si tocara una puerta. Si el sonido es “hueco” o profundo, lo mejor es evitarlo, advierte.

Camine normal

Buscar un lugar seguro, manteniendo un paso normal, es otro de los consejos de los expertos cuando tiembla. Al avanzar, junto con mantener un paso firme, debe procurar alejarse de cables, conexiones eléctricas, del aire acondicionado y prestar atención a techos y paredes.

Según el académico de la UNAB, ésta es la forma más segura de buscar refugio. Y ojo, en medio del remezón, no se vaya a olvidar de ayudar a las personas con algún tipo de discapacidad.

Pérez añade que, durante un sismo, “nunca hay que volver a la oficina porque se quedó el computador, el celular u otro objeto personal, pues se encontrará con las personas de otras oficinas descendiendo”.

Sobre cómo bajar desde un piso superior, los expertos recomiendan hacerlo en fila y por la derecha. Y, una vez en la vía pública, recuerde mantenerse con sus compañeros en la zona de seguridad.

“Si cada persona hace lo que cree, se pueden producir mayores riesgos por escapes intempestivos, avalanchas de personas, aglomeraciones”

Juan Carlos Pérez,, gerente de GrupoExpro”