Trump anuncia ajustes a su plan tributario ante rebelión republicana

“El mercado bursátil ha subido un 25% desde las elecciones. El desempleo es el más bajo en 16 años. Si el Congreso nos entrega el recorte de impuestos masivo que pido, esos números crecerán a grandes pasos”, aseguró ayer Donald Trump en un nuevo intento de sumar apoyo a su emblemática reforma tributaria.

Pero mientras sus declaraciones públicas aumentan la intensidad, también disminuye el respaldo a su plan fiscal en el Congreso, a medida que una parte de la bancada republicana exige mayores recortes y otra se preocupa por el déficit fiscal.

En el intento por lograr un consenso, Trump dijo, sin dar detalles, que “estaremos ajustando un poco (el plan tributario) en las próximas semanas para hacerlo todavía más fuerte. Pero les diré que se ha vuelto muy, muy popular”. Basándose en los hechos, no parece ser así: la reciente pelea entre Trump y el senador Bob Corker sacó a la luz los desacuerdos entre la Casa Blanca y el Capitolio.

Tras el lanzamiento del plan en septiembre, el “halcón” fiscal aseguró que no firmará el documento que aumenta la brecha presupuestaria, y el fin de semana dijo que la Casa Blanca parece ser un “centro de cuidado de adultos” y acusó a Trump de impulsar la Tercera Guerra Mundial.

El mandatario respondió en Twitter que la postura de Corker se debe a su negativa de apoyar al senador en las elecciones de mitad de período y luego siguió con la ofensiva personal, tildándolo de “pequeño” (por su altura) y “tonto”.

Una amenaza

La pelea pone en riesgo el “mayor recorte de impuestos” en la historia. “Con este “berrinche” en Twitter, “la reforma tributaria está muerta”, aseguró Chris Krueger de la empresa de servicios financieros Cowen.

Para aprobar el plan sin el apoyo demócrata, Trump tiene un margen de dos senadores de 52 que pueden rebelarse. Sin embargo, son más: a Corker se suma John McCain –que promueve un acuerdo bipartidista-, Rand Paul, que no apoya el término de las exenciones tributarias, y al menos tres senadores más.

Por otro lado, el procedimiento necesita la aprobación de la resolución tributaria. Aprobada la semana pasada en la cámara baja, enfrenta perspectivas mucho más inciertas en el Senado. “Si no hay reconciliación, no habrá un proyecto tributario”, dijo la empresa de inversiones Keefe Bruyette&Woods.

Sin apoyo republicano Trump necesita el respaldo de los demócratas. Sin embargo, su reciente luna de miel con la bancada opositora parece haber acabado. “Los demócratas quieren un aumento masivo de impuestos y las fronteras suaves que producen delincuencia”, tuiteó ayer el mandatario.