“Chile está aislado de la inestabilidad política y económica de la región”

Por María José Campano

Chile es uno de los países más seguros de América Latina, ya que se encuentra aislado de las regiones que en este momento son las más violentas del mundo, afirmó Craig Deare, decano de administración del College of International Security Affairs (CISA) de la Universidad Nacional de Defensa de Estados Unidos. “Está lejos de Medio Oriente y de África, e inclusive está un poco aislado de la inestabilidad política y económica que existe en la región”, aseguró el exasesor de la división para el Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad de EEUU.

“Está un poco lejos de Venezuela, pero no tanto ni de Bolivia ni de Paraguay, pero, con esa distancia, si actúa de manera previsora, tiene más oportunidades de protegerse. Hay otros países que no tienen ese lujo porque están en una vecindad bastante complicada. Colombia, por ejemplo, además de sus problemas internos, está al lado de Venezuela”, explicó.

Deare afirmó que, en términos del peligro de una guerra convencional, América Latina es una de las regiones más pacíficas del mundo. “Pero lo que hemos visto en cuanto a violencia interna es alarmante”, advirtió, resaltando que cerca de un 30% de los homicidios a nivel mundial se producen en la región.

La debilidad de los gobiernos en algunos países latinoamericanos “abre espacios para actores no estatales - como el crimen organizado y grupos terroristas- que aprovechan la falta de soberanía efectiva dentro de un territorio y se establecen. Y, con sus ganancias, son capaces de corromper a gobiernos locales, estatales y hasta nacionales”.

Para Deare, las condiciones que entrega el gobierno son claves para garantizar una seguridad que facilite la inversión.

“El gobierno de turno es responsable de ejercer políticas públicas para establecer y asegurar que haya tranquilidad, gobernabilidad y seguridad para todos. Dentro de ese ambiente de seguridad interna, las empresas deben y pueden funcionar bien si actúan de manera correcta”, aseveró. “Cuando la seguridad de un país se reduce, la posibilidad de atraer capital se pone en riesgo. La relación capital-inversión-tasa es directa”, agregó.