Desarrollo inmobiliario y sustentabilidad para Chile

A mediados de 2017 el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la U. Católica y el Centro de Desarrollo Urbano Sustentable organizaron un debate con asesores en la materia de las distintas candidaturas presidenciales, con la relación entre espacio público y transporte como uno de los aspectos clave. Si bien todos concordaron en el impulso que el sector público debía dar a la industria, no es desproporcionado pensar qué estamos haciendo desde lo privado para mejorar la calidad de vida de las personas.

En nuestro país, cerca del 90% de la población vive en centros urbanos. Más de 15 millones de personas que buscan el bienestar a través de espacios equilibrados, con áreas verdes, servicios a poca distancia, una red de transporte eficiente, etc. Un número gravitante en cualquier planificación o proyecto de desarrollo que no podemos dejar de lado, en especial cuando Chile continúa siendo un país atractivo para migrantes, lo que acaba por impactar en cualquier estadística o política pública.

Sabemos que los desafíos son muchos, al igual que los sueños que tenemos para un Chile con ciudades más inteligentes, sustentables y con espacios donde la población pueda desarrollarse de forma tranquila. Ahí la empresa privada, las inmobiliarias y sus equipos profesionales, deben ser capaces de asumir un rol vinculante entre las demandas de los ciudadanos y las reformas que ocurren dentro de los espacios urbanos. Tomando como base los planos reguladores de cada comuna del país tenemos una gran oportunidad de impulsar un círculo virtuoso donde cada proyecto aporte valor y mejore la calidad de vida ahora y a futuro.

A través de la participación activa de quienes trabajamos por el desarrollo urbano lograremos fortalecer el diálogo con la población y seguir impulsando el concepto de sustentabilidad para avanzar hacia el desarrollo. Ciudades construidas con esta mirada son mejores medioambientalmente y pasan a ser espacios donde la ciudadanía convive, se encuentra, se conoce, forma comunidad, comparte y planifica a futuro.

Hoy, cuando la primera vuelta de las elecciones ha quedado atrás, los ojos de Chile y el mundo se posan sobre los candidatos que competirán por dirigir el país y de qué manera esta preocupación por la calidad de vida, la innovación en las ciudades, por más y mejores espacios públicos, una mejor conectividad, y muchas más necesidades actuales de las personas están presentes en sus propuestas. Eso es sólo una parte del trabajo que se necesita, porque el resto viene de la institucionalidad, los marcos regulatorios y la participación de los privados. Sepamos reconocer el aporte que podemos hacer al desarrollo urbano del país y no tengamos miedo de sumarnos a este trabajo que Chile y su gente tanto necesitan.