El mercado es cruel

El escritor, orador y humorista americano Mark Twain dijo una vez respecto de la bolsa de valores: “Octubre es uno de los meses particularmente peligrosos para especular en la Bolsa. Los otros son: julio, enero, septiembre, abril, noviembre, mayo, marzo, junio, diciembre, agosto y febrero”. Los inversionistas en acciones chilenas, tanto extranjeros como locales, lo estamos sufriendo, y el IPSA que hasta octubre había cosechado jugosas ganancias (34,6% en el año), en noviembre se está transformando en una bestia negra (6,7% de pérdida).

El mercado es cruel, como dijo el expresidente Aylwin. Lo ha sido con los que apostaron por un triunfo holgado del candidato Piñera, y los que desdeñaron la importancia del Frente Amplio. Sin embargo, no sólo ha sido cruel con los que apostaron recursos monetarios, también lo ha sido con el candidato Guillier, pues lo que estaría diciendo el mercado, es que su programa de gobierno es a lo menos mediocre. Por supuesto que a la Nueva Mayoría, cuya principal característica es hacer una apostasía del mercado, que la Bolsa y el tipo de cambio se ajusten fuertemente, le puede parecer indiferente para sus aspiraciones políticas.

Como ha demostrado el resultado de estas elecciones, la exegesis electoral no resulta baladí para ningún conglomerado político. Sin embargo, si extendemos el análisis político a los resultados de la elección en la Cámara de Diputados, la evidencia sugiere cosas que son importantes y positivas para los inversionistas y que deben incluirse en el análisis. Los dos partidos más importantes de Chile, y únicos con adhesión por sobre el 20%, son la UDI y RN. El conglomerado con mayor votación parlamentaria fue Chile Vamos (46% del total), después la Nueva Mayoría más la DC (39,3%) y luego el Frente Amplio (13,5%).

A pesar de que el resultado de la presidencial no fue bueno, sí lo fue para la bancada de Chile Vamos. Eso debiera ser incorporado en las expectativas de los inversionistas en el muy corto plazo, como también debería incorporarse el que la centro izquierda quedó muy fragmentada, con lo cual, cualquier plan de gobierno muy destemplado, tipo retroexcavadora, no tendrá asidero alguno en la cámara. Por lo tanto, los próximos cuatro años podrían ser fomes, pero difícil que se deterioren más las expectativas de lo que ya están. El día de la elección del No el IPSA cayó 17%, sin embargo desde 1989 a la fecha y descontada la inflación, este indicador ha aumentado casi 17 veces.

En el corto plazo los mercados son erráticos pero en el largo plazo, son más pausados. La primera reacción de la Bolsa a eventos no esperados, como el resultado electoral adverso, es el espacio para aquellos que toman decisiones emocionales, luego viene el minuto para los que toman decisiones racionales. En el largo plazo las empresas reaccionan, e independiente de quién sea el presidente de Chile, los esfuerzos por despachar buenos resultados se materializan, lo cual incide positivamente en el precio de sus acciones. Con esto no digo que en el largo plazo es indiferente quién sea el presidente, solo sostengo que a determinado precio las acciones serán atractivas, sea Piñera o Guillier el elegido, lo demás es música.