Trabajan para mejorar tiempos de respuesta y el cuidado de los usuarios infartados

Investigación. A partir de las estadísticas del sistema público de salud maulino, el trabajo científico a manos del enfermero graduado de la UCM, Eduardo Olavarría, logró establecer interesantes conclusiones. 

TALCA.  Una mención honrosa recibió en el XIX Congreso Nacional de Enfermería la investigación sobre los tiempos de respuesta de atención de salud pública para usuarios infartados realizada por el Enfermero graduado de la Universidad Católica del Maule, Eduardo Olavarría Solís, quien se desempeña en la Unidad de Hemodinámica del Hospital Regional de Talca (HRT). Lo que se hizo, en este estudio, fue mirar los datos sociodemográficos de las personas que se infartan para determinar qué tan oportuna estaba siendo el tratamiento en la región, con el fin de compararlo con la estadística nacional y los registros europeos y mundiales.

A partir de las estadísticas del sistema público de salud maulino, el trabajo científico logró establecer interesantes conclusiones, como por ejemplo que se deben mejorar los tiempos de respuesta y coordinaciones entre instituciones para el procedimiento de angioplastía primaria, el cual hoy se registra con un tiempo de respuesta de 220 a 240 minutos, lo que se aleja de los 120 minutos que recomiendan organismos internacionales.

La estadística local con datos 2015-2016, explica Olavarría, son mejores que la mayoría de los centros a nivel nacional, pero “lamentablemente en los tiempos que logramos actuar son insuficientes con lo que recomiendan las guías clínicas a nivel mundial”. Agrega “tenemos que abordar este tema y mejorarlo de alguna forma, ya que impacta en la recuperación y sobrevida de las personas que se infartan”.

Una propuesta de acción, la cual ha sido presentada en diversas reuniones junto al Servicio de Salud del Maule, apunta a potenciar medidas de promoción y prevención en salud para mejorar el sistema de salud público en beneficio de los usuarios, los cuales lamentablemente se infartan cada vez más jóvenes. Para ello contamos la red de Urgencia del infarto a nivel regional, lo pudiera actuar como favorecedor en los tiempos de respuesta.

 INFARTO A LOS 18 AÑOS

Otro punto de preocupación es la baja en la edad de pacientes con infarto, los cuales, si bien en su mayoría son mayores de 55 años, ya se registran casos de jóvenes que recién cumplidos los 18 años, ya presentan alteraciones cardiacas.

“Evidentemente se debe realizar más promoción y prevención de salud, pero los factores de riesgo que son los desencadenantes de las enfermedades cardiacas se presentan en personas más jóvenes, lo que se asocia a estilos de vida no saludables como son el tabaquismo, el sedentarismo y la mala alimentación”, afirmó el investigador clínico.

“Tenemos que educar más a la población para que ellos tengan herramientas de identificar el tipo de dolor en el infarto y poder consultar tempranamente. Nos hemos encontrado con usuarios que subestiman el síntoma y lo dejan estar, esa práctica hace perder tiempo valioso”, agregó Olavarría.

El trabajo, destacado entre más de 120 investigaciones de todo el país, fue asesorado por la doctora, Paula Ceballos Vásquez, gracias al convenio docente asistencial entre la Universidad Católica del Maule (UCM) y el Servicio de Salud del Maule (SSM) -vigente hasta el 2019-, documento que compromete la colaboración para campos clínicos, capacitación y asesoría investigativa sin cobro específico.

“Desde que egresó Eduardo, sistemáticamente ha solicitado asesoría al Departamento de Enfermería para el desarrollo de investigación científica. Gracias a su constancia, hoy puede optar a investigaciones más complejas, cuidando a los usuarios haciendo seguimiento para disminuir su mortalidad”, destacó la doctora Ceballos.