Fragmentado y más diverso: el Congreso que espera al nuevo Presidente electo

Cualquiera sea el Presidente de la República electo, ningún análisis discrepa de la dificultad que enfrentará en materia parlamentaria en los próximos cuatro años. ¿La razón? El Congreso que se constituirá en marzo de 2018 no presentará ninguna coalición con una mayoría evidente ni en la Cámara ni en el Senado.

Hoy se habla de un Parlamento fragmentado, que además exhibirá la novedad de una debutante bancada, como la que constituirán los 20 diputados electos del Frente Amplio. Un número llamativo que también da cuenta de 14 movimientos, algunos de ellos -los menos- constituidos como partidos.

Un representante de ese mundo también será parte del Senado, donde -al igual que en la Cámara Baja- dependerá de las alianzas entre bloques que se conformen el peso que puedan llegar a tener en la agenda legislativa.

 A partir del 11 de marzo de 2018 la Cámara de Diputados contará con 155 representantes, siendo la mayoría (94) de ellos debutantes, es decir, que por primera vez llegan a ocupar un escaño en la Corporación, versus quienes apostaron por un nuevo período, que a diferencia de lo que ocurrió en el pasado no alcanzan a ser la mitad de la Sala (61) .

Así las cosas, es sabido que el próximo gobierno enfrentará un Congreso más fragmentado, dada la irrupción del Frente Amplio que logró obtener 20 curules. Además, ninguna de las coaliciones historicamente más importantes logró obtener la mayoría simple, lo que implica la necesidad de generar alianzas con otros partidos para conseguir los quórums requeridos para impulsar cambios. Con todo, la presencia mayoritaria la obtuvo el pacto Chile Vamos (72), seguido de Fuerza de la Mayoría (43), el Frente Amplio, la Democracia Cristiana (14), además de los 4 representantes de la Federación Regionalista Verde (4) y el único diputado que logró elegirse como independiente, el ex DC René Saffirio.

 Tras el cambio del sistema electoral, el Senado quedó conformado por 50 cupos, pero como cada cuatro años solo se renueva la mitad de la Corporación, en las elecciones del 19 de noviembre pasado solo se eligieron 23 escaños, correspondientes a las regiones impares, por lo que en los comicios de 2021 recién quedará conformada con la totalidad de sus representantes. Y, al igual como ocurrió en la Cámara Baja, varios de los senadores electos son caras nuevas. De hecho, la sorpresa la dio el representante del Frente Amplio por la región de Valparaíso, Juan Ignacio Latorre, que con 39 años se convierte en el legislador más joven de la instancia.

En el Senado, además, ninguna coalición tiene la hegemonía, aun cuando la mayoría de los curules los ocupan los representantes de la alianza hoy opositora, Chile Vamos, seguida por la Fuerza de la Mayoría con 14 legisladores, más otros 6 de la Democracia Cristiana y dos independientes, entre los que se encuentra el candidato presidencial oficialista, el senador por Antofagasta Alejandro Guillier.

A 57 años llega el promedio de los integrantes que serán parte del Senado que se constituirá en marzo próximo. Se trata de 17 años más que en el caso de los diputados. Por bancadas, se observa que Chile Vamos exhibe el promedio más bajo (56 años), mientras que la Fuerza de la Mayoría se encumbra con la mayor edad (61).

En el caso de los diputados, los representantes del Frente Amplio son los más nóveles, promediando apenas los 37 años. La coalición que también debuta como la tercera fuerza política que se instala en el país, exhibe a su vez a quien será la diputada más joven, Camila Rojas (IA) de 26 años. Mientras que los representantes de la Fuerza de la Mayoría y Convergencia Democrática empatan en los 54 años, los de Chile Vamos promedia 48, los Regionalistas Verdes 42 y el unico independiente tiene 62 años.

De acuerdo a los análisis del académico y encargado del Programa Electoral de la Universidad Central, Kenneth Bunker, no fue hasta la elección de noviembre pasado que la presencia de mujeres candidatas en las elecciones parlamentarias sufrió una significativa alza, sólo atribuible a la implementación de la Ley de Cuotas, incorporada en la agenda de transparencia y probidad impulsada por la actual administración.

La norma, vigente solo por otras dos elecciones más y que obliga a los partidos a nominar a un mínimo de 40% de mujeres en sus respectivas listas parlamentarias, si bien significó un importante avance en el volumen de candidatas comparado con elecciones anteriores, a nivel de resultados se muestra que las candidatas "no fueron suficientemente competitivas como para ganar, o al menos no más que los hombres. Lo anterior hace intuir que muchas de ellas fueron enviadas a competir solamente para cumplir con la ley, y no porque tuvieran reales posibilidades de ganar. Pero las nuevas reglas electorales demandan tiempo, lo que impide dibujar conclusiones definitivas a esta altura", admite Bunker.

Así en el detalle se observa que de las 54 mujeres que compitieron para llegar al Senado, solo 6 resultaron electas. Mientras que de las 397 candidatas que compitieron por un cupo en la Cámara de Diputados, solo 35 terminarán instalándose ahí.