Para saber y contar: Nuestra bicentésima columna de opinión

Ayer, martes 13 de febrero, se cumplió un nuevo aniversario desde que “La Aurora de Chile”, con sus cuatro modestas páginas impresas manualmente, bajo la inspiración y dirección de Camilo Henríquez, el Fraile de la Buena Muerte,  viera la luz y abriera en nuestro país la ancha senda del periodismo. Vecinos de Santiago, deslumbrados por esta novedad, se abrazaban en las calles, convencidos de ser testigos de un hecho realmente histórico, de estar presenciando un enorme avance en pos de la ansiada libertad de la patria. Esta fecha se celebra como el “Día Nacional de la Prensa”, y hacemos llegar nuestro saludo y congratulaciones a todos los periodistas y demás trabajadores que hacen posible, día a día, que nos mantengamos informados. Un gran abrazo para todos.

Hoy, quien les escribe, celebra con alegría su columna número doscientos, desde que la iniciáramos en las páginas amigas de “El Tipógrafo”, lo que es un número no menor. Y no puede ser más significativo que concuerde con el Día Nacional de la Prensa, pues gracias a que existe nuestro diario amigo, hemos podido llegar a Uds. con nuestras doscientas columnas de opinión.

La prensa libre es, precisamente, una ancha ventana a través de la cual miramos y exponemos lo que acontece en el mundo, en nuestra región, en nuestra ciudad. Podemos aprisionar con las negras letras impresas en hojas de blanco papel nuestras ideas, nuestros sentimientos, y compartirlo con quienes nos leen. Es casi un acto de magia.

La prensa regional no solo informa, además acoge la creación literaria, las tradiciones locales, la vida de nuestros personajes, el quehacer cuotidiano.

Recordemos que Gabriela Mistral publicó sus primeros poemas en el diario “El Coquimbo”, de La Serena”, preclaro ejemplo de lo que afirmamos.

La existencia de redes sociales y otros medios electrónicos de comunicación, en caso alguno reemplazan a la prensa, por una diferencia sustancial: las noticias que refleja la prensa formal, provienen de una investigación seria de los hechos, hay firmas responsables que responden por lo que se dice, mientras que las redes sociales acogen, en su anonimato, falsedades, desorientación, o una posverdad fraudulenta.

Saludamos en este día, en nuestra columna número doscientos, a este querido diario amigo que es “El Tipógrafo”, formulamos votos por su éxito ascendente, le agradecemos su diaria creación, su periodismo fundado en la verdad y en la seriedad.

¡Larga vida a El Tipógrafo!

Mario Barrientos Ossa.

Abogado.

Magíster en Derecho U. de Chile.