"Mataron a mi hijo por diez mil pesos", el drama de una madre en Bogotá

Justicia, es lo que clama una desamparada madre de familia, en las puertas del Instituto de Medici­na Legal, luego de conocer la trági­ca noticia del deceso de su adorado hijo, con quien a diario mantenía comunicación telefónica.

Antecedentes

“Por cuestiones de la vida, mi hijo había salido de la casa para buscar su propio destino. Aunque solte­ro y sin hijos, a sus 34 años, igual seguía en permanente comunica­ción conmigo. Por eso desde el 14 de octubre, cuando de un momento a otro dejó de llamarme mi preocu­pación fue grande. Como pude em­pecé a indagar de lado en lado y con sus conocidos. Su desaparición era misteriosa, máxime cuando él, siempre andaba pendiente de lla­mar. Pero nadie daba razón de mi hijo”, relató con profunda tristeza a Diario EXTRA, Martha Sierra Chaparro, madre de la víctima.

Fueron 16 días de búsqueda, hasta que por fin, un conocido de Julio, en horas de la noche, me informó que a puñal desenfrenado, lo ha­bía matado. ¡Todo por una deuda de diez mil pesos!. Hasta donde hemos llegado, exclamo con dolor Martha Sierra.

Averiguaciones

Según han podido conocer, fami­liares y allegados de Julio Me­dardo, el hecho se presentó en la zona céntrica de la ciudad a altas horas de la noche el pasado 14 de octubre.

“Lo que me contaron, es que mi hijo fue encontrado por las autoridades, en plena vía pública gravemente herido. De inmediato dieron traslado a un centro médico cercano. Sin embargo, por la gra­vedad de las heridas Julio, nunca contó con la posibilidad de avisar a su familia. Dado que no tenía docu­mentos, ingreso con NN y después del fallecimiento, desde la clínica lo remitieron a Medicina Legal”.

“Así las cosas, una vez conocida la trágica noticia, nos trasladamos al Instituto, en donde efectivamente confirman su fallecimiento. Ahora solo esperamos que se haga justi­cia. Nadie puede vilmente acabar con la vida de otra persona así por­que sí. Menos por tan simple deuda de diez mil pesos”, enfatizó Mar­tha Sierra, madre de la víctima, quien ahora, se enfrenta a la más amarga soledad y tristeza, que deja la partida de un ser querido.

 

Redacción

Elizabeth Pacavita