David Ross, fotógrafo del liderazgo

Tardó mucho en dedicarse a la fotografía. ¿Un fotógrafo nace o se hace?

Siento que mi vida profesional como fotógrafo fue una circunstancia de la vida. Alguna vez escuché que un fotógrafo, como un domador de leones, no se hace porque sí. Uno nace con cierta tendencia, aunque en mi caso nunca imaginé que iba a terminar dedicado a esto.

¿En qué momento de su vida apareció su primera cámara?

Desde los ocho años quise tener una cámara más que una bicicleta. Mi mamá dijo que comprarme una cámara buena no era buena idea, porque era muy inquieto, pero finalmente lo hizo, y, para terminar de convencerla, siempre quise tomarle una buena foto, aunque nunca pude.

¿Por qué no?

Cuando ponía a mi mamá ante la cámara, ella se tensaba mucho: ponía “cara de cámara”. Después, cuando veía las fotos, no le gustaban, las rompía, me decía que no servía para la fotografía y se reprochaba haberme comprado una cámara tan cara. De ahí vino mi primera interrogante en la fotografía.

¿Cuál es la clave de un buen retrato?

El fotógrafo debe saber manejar el miedo que da estar ante una cámara. Ese miedo escénico es normal y le pasa a todo el mundo. A lo largo de mi carrera, el tener que fotografiar a empresarios y políticos me hizo desarrollar un método para obtener en las fotos una expresión genuina que realmente comunique liderazgo.

¿Qué lo hizo volver a la fotografía después de ser ingeniero?

Pensé que me iba a dedicar toda la vida a la ingeniería y pensé que iba a ser programador. Sin embargo, entré a trabajar en el departamento técnico y de promoción de una empresa. Allí las fotos de producto eran desastrosas y empecé a hacerlas con mi cámara. Ese fue mi primer contacto con la mercadotecnia, y me fascinó.

¿Cómo fue ese reencuentro con la fotografía?

Después de dedicarme a la foto industrial empecé a hacer retratos de empresarios y más adelante llegaron los retratos de políticos. Como ingeniero estaba familiarizado con la física y con la óptica, era como saber de mecánica cuando conduces un carro. Más adelante formé una empresa de comunicación empresarial con la que recorrí el mundo.

¿Qué hace funcionar a una foto de campaña ?

A veces los especialistas en mercadotecnia política no tienen claro qué debe transmitir el rostro de su candidato. Cuando se hacen fotos para políticos lo que importa, por encima de todo, es el rostro. El líder agrupa todos los atributos positivos que debe tener una persona y las fotografías de campaña deben resumir esos conceptos y mostrar a una persona con propósito y fuerza de espíritu.

¿Por qué la foto es tan importante para las campañas políticas?

Hace cientos de años, Cicerón escribió un manual de campaña. Lo primero que dice es que la apariencia de un hombre es aún más importante que todas sus cualidades juntas. La gente no es capaz de captar todas las virtudes de una persona, pero sí puede hacerse una idea general a partir de su imagen.

¿Qué debe transmitir la foto de un candidato?

Por lo general, la gente no tiene la oportunidad de conocer directamente a sus candidatos o a sus gobernantes, por eso las fotografías siguen siendo cruciales. Tras años de trabajo desarrollé un proceso de relajación que me ayuda a encontrar una expresión que está viva y que es capaz de decirle algo a la gente.

¿Cómo funciona su método para retratar a políticos?

Cuando llego, empiezo a tomar fotos como cualquier otro fotógrafo. Después, mientras charlamos, comenzamos un proceso de relajación en el que usamos la acupresión para estimular determinados neurotransmisores con el fin de que los músculos de la cara se relajen. Así los llevo a un punto de conexión consigo mismos que los hace estar listos para comunicar liderazgo.

¿Las fotos son capaces de determinar una campaña electoral?

La foto llega a la parte de nuestro cerebro que se encarga de tomar decisiones. Estamos viviendo un momento en el que hay una gran necesidad de líderes que aporten soluciones y nos digan la verdad. Para ellos es fundamental contar con imágenes que transmitan seguridad y liderazgo. Por eso una buena foto es crucial para una campaña.