Una oportunidad para ajustar el acuerdo de paz

La Corte Constitucional hizo lo que tenía que hacer: defender la democracia y el equilibrio de poderes.

Lo que algunos tratan de vender como un golpe a las paz es, en verdad, una señal de fortaleza democrática.

La decisión de la Corte Constitucional que declaró inexequible el artículo que que establecía para el Congreso la obligatoriedad de votar en bloque y sin modificaciones las iniciativas legislativas relacionadas con el acuerdo de paz no es algo malo, por el contrario, es algo muy positivo, que fortalece la democracia, pues permite que los legisladores cumplan con su rol, al que paradógicamente ellos mismos habían renunciado.

Que los representantes a la Cámara y los senadores tengan que debatir y votar proyectos sin que se realicen modificaciones con el fin de mejorarlos, algo que es parte de sus funciones constitucionales, es absurdo.

Eso es precisamente lo que se había establecido para el fast track, figura que convertía a los congresistas en notarios del acuerdo de La Habana.

Los congresistas deben analizar el acuerdo de paz con las Farc a la luz de la Constitución Nacional y tienen la obligación legal y moral de ajustar a la Carta Magna todo aquello que la contradiga, porque el documento suscrito con la guerrilla no puede estar por encima de ella.

Eso, contrario a poner en riesgo el acuerdo de paz, lo fortalece, porque lo aterriza a la legalidad, que es lo que reclaman con razón quienes lo cuestionan con argumentos.

Ojalá los congresistas se den la pela, asuman el rol que les corresponde y debatan de manera integral las iniciativas legislativas ligadas al acuerdo con las Farc.