Bogotá cuenta con el primer museo de evidencias judiciales

La motolancha en la que Pablo Escobar se movía por la Hacienda Nápoles es una de las curiosidades que podrá conocer en el nuevo Museo de la Fiscalía en Bogotá.

El museo está ubicado en la calle 18 con carrera 13 y espera convertirse en un lugar en el que se concentren grandes evidencias de la criminalidad del país.

El museo fue inaugurado entre los actos de celebración de los 25 años que cumple la Fiscalía General de la Nación.

Por esto aún muchos transeúntes del centro de Bogotá desconocen que a pocos pasos están exhibidos elementos que hacen parte de la historia judicial del país.

Paula Guerrero, funcionaria de la Fiscalía que ayudó en el montaje del Museo, asegura que visitar el museo es una experiencia que la ciudadanía no se puede perder, porque allí está en gran parte la memoria del país.

“Son cinco salas de exposición con cinco ejes temáticos: el proceso 8.000, la sala de narcotráfico, una exposición de Farc, una sala de exposición de paramilitares, y una zona de hechos de corrupción“, agrega Guerrero.

En un rincón una foto del ex alcalde Samuel Moreno colgada en la pared es una de las evidencias gráficas de lo que fue uno de los descalabros de corrupción más tristes que sufrió Bogotá.

En el lugar se pueden observar varias artesanías incautadas en el aeropuerto El Dorado, que lejos de ser recordatorios fueron la excusa perfecta de personas que pretendían sacar droga con destino a otros países.

Hay un elefante con visos dorados que en su interior estaba lleno de cocaína, un cuadro con granos de café que servía de camuflaje perfecto a la droga, un pequeño juego de bolas de billar que contenían en su interior el polvo y varias figuras de animalitos que simulaban grandes llaveros pero que a los que se les aplicaban químicos y daban positivo para estupefacientes.

En pocos días, cuando el museo abra sus puertas al público bogotano, y demás colombianos, quienes lo visiten encontrarán también los cheques del proceso 8.000 y los computadores del guerrillero 'Mono Jojoy' que fueron incautados en la operación Sodoma hecha por el Ejército, el 22 y 23 de septiembre del 2010.

Igualmente está en la exposición el celular del exsenador Otto Buladel que se sustrajo información en el 2014 y 2015 que sirvieron de base para destapar el escándalo de Odebrecht.

En otro lugar se exponen las indumentarias, carnés y libros que se han utilizado históricamente en la Fiscalía, así como una gran joya judicial: el primer libro del Código de Procedimiento Penal del país.

Una vieja cabina de grabación donde hacían las  entrevistas los fiscales sin rostro que se utilizaron hace muchos años, hacen parte de las curiosidades.

En fin, para todas las personas que tienen alma de ‘sabuesos judiciales’ el Museo de la Fiscalía es una buena opción para visitar.