Los partidos deben responder

Es claro que una colectividad que le da el aval a un candidato inhabilitado tiene parte de responsabilidad.

Cuatro partidos políticos no podrían inscribir candidatos en las elecciones locales y regionales de 2019. Se trata de una decisión del Consejo Nacional Electoral, CNE, que impuso esta sanción a los partidos Conservador, de la U, Liberal y Opción Ciudadana en los entes terrritoriales en los que en las pasadas elecciones avalaron candidatos incursos en causales de inhabilidad.

Como era de esperarse, las directivas de estas colectividades, que tienen diez días de plazo para apelar la decisión, se rasgaron las vestiduras, pero, más allá de la molestia que esto les genere, ya era hora de que a los partidos políticos se les obligara a responder por las decisiones que toman cuando entregan avales a quienes no deben.

Una colectividad seria debe revisar muy bien los antecedentes de quienes aspiran a tener su aval para un cargo de elección popular; se supone que un partido admite a un ciudadano en sus listas porque lo considera apto para el cargo al que aspira, y esto además de una revisión minuciosa de su hoja de vida y de su trayectoria, supone también la verificación de que cumpla con las condiciones de ley para evitar que se elija a alguien a quien al poco tiempo se le anulará su credencial por una inhabilidad.

Basta ver el ejemplo del Concejo de Cali, para no ir muy lejos, donde dos concejales que se posesionaron el 1 de enero de 2016 tuvieron que dejar sus curules luego de que sus elecciones fueran anuladas por inhabilidades.

Se ratifique o no esta sanción en segunda instancia, el caso debe servir para que los partidos políticos afinen sus filtros y entiendan que son responsables por los candidatos que avalan. ¿Cuándo habrá sanciones para las colectividades que avalan a mandatarios que terminan destituidos o presos por corruptos?