Del Megabús al Megacable y nada

Luis García Quiroga

Seamos claros. La terminación del Megabús como transporte de pasajeros que privilegia lo público sobre lo privado, igual que el Megacable, son decisiones políticas.
En el núcleo esencial del cable está el bien común, del que habla Rodrigo Ocampo, bien común que queda ningüeneado, porque se prioriza el lado maluco de la política.


Después de Bogotá, Pereira fue la segunda ciudad del país en establecer el servicio de transporte masivo conocido como SITM y que será SITP, pero mucho va de una sigla a la otra.
No entraré en los detalles del porqué no se hecho la integración en el Área Metropolitana siendo relativamente fácil si se contara con la financiación que ya estaba gestionada y “asegurada”.


A inicios de 2015 vi un documento de Megabús donde se tenían asegurados los $160 mil millones que se requerían entonces para adecuar la infraestructura y hacer efectiva la integración del sistema, es decir pasar del 47% al 100% de cobertura de trasporte público en toda el Área Metropolitana.
Parte de las obras eran las intersecciones en la Avenida Sur y la terminación de la Avenida San Mateo. Una maravilla.


Megabús entonces bajo la gerencia de Jorge Alexis Mejía, presentó el Documento Conpes que fue avalado por todos los estamentos del Gobierno Nacional que intervenían en su aprobación: Mintransporte, Min hacienda y el filtro DNP por entonces dirigido por el pereirano Simón Gaviria.
Pero llegaron las elecciones para Alcaldía y Concejo y se frenó en seco la decisión porque “era mejor que la integración del transporte público –SITP- la hiciera el nuevo Alcalde”. Quedamos en manos de Simón.


Fue una coyuntura la política y así funciona. Eso pasa y no es malo siempre y cuando se haga, pero dos años después, nada de nada. Estamos ninis. Ni integración ni nada de nada, porque pensaron mas en la política que en la ciudad.
Ahora lo que tenemos es un remedo de integración. Como una colcha de retazos. Hoy faltan articulados y apenas van a abrir una complicada licitación.


A la flota de alimentadores hay que sumar la caravana de busetas amarillas del Megabús y las anaranjadas del transporte colectivo.
Y ahí viene la enguanda del Megacable que no tiene inversión del Gobierno Nacional. Ni un peso. Todo a deuda pública. Bien podrían esperar a que se hiciera la integración y gestionar los $160 mil millones del Gobierno.


Nunca se ha explicado porqué no se le hizo gestión a esa plata si era un compromiso y recién en par patadas el gobernador Salazar se consiguió 3.500 millones con Mintransporte para la plataforma logística del Eje Cafetero.
Queda escrito que seguimos procastinando o preposterando, que es casi lo mismo.
garciaquirogapress@gmail.com