Jarillón Vs. Alcalde (e)

Tiene el secretario de Prevención y Riesgos del Municipio, Rodrigo Zamorano, el encargo más largo por las vacaciones del alcalde Mauricio Armitage, y él en su dependencia tiene a la vez la responsabilidad más grande con la ciudad: salvar el programa Jarillón, que pretende reubicar 8.888 familias, en un convenio con la Nación (Fondo de adaptación), la CVC, Emcali y el Municipio. El problema de este proyecto es que no tiene cierre financiero, no está definido el equilibrio económico para reasentar a estas familias.

La Secretaría de Riesgo prefirió tercerizar su ejecución, designando a un asesor del despacho del Alcalde y contratar más de un centenar de funcionarios que cumplen esa tarea a control remoto con esas entidades. Otro grave problema es la ejecución de alta ingeniería, que tiene que ver con la estructura hidráulica del río Cauca, los vertimientos del alcantarillado de Cali, la estabilidad de los suelos, etc. En este mar de debilidades, se anuncia que sí se va a terminar la obra, cuando los dos años que le falta al Alcalde son insuficientes para este proyecto. Por ello las preguntas son mínimas:

1.¿Tiene cierre financiero el Jarillon de Cali?
2.¿Están definidas la localización y los proyectos para reubicar 8.888 viviendas?
3.¿Están los lotes comprados para esas viviendas?

Ninguna de las tres preguntas se pueden satisfacer, es urgente que la Procuraduría Ambiental y el Concejo de Cali hagan el control respectivo, para evitar desgracias en la ciudad o repetir la historia del MIO, las Megaobras, la Autopista Bicentenario, el estadio Pascual Guerrero y el Corredor Verde.