Llamado desde la frontera

El diario EL PILÓN publicó en su edición de este lunes 12 de febrero, un análisis del exministro Amylkar Acosta, en el que hizo una fiel radiografía de la delicada situación de Venezuela y los efectos migratorios que recibe Colombia.

Dicho análisis se resume así: “Los últimos dos años fueron particularmente críticos, a tal punto que el flujo migratorio de venezolanos hacia Colombia, según Migración Colombia, supera los 550.000, lo cual representa un incremento del 110 % entre los años 2016 y 2017. Eso es una barbaridad. Y esa cifra está lejos de la real realidad, pues corresponde sólo aquellos que han sido objeto de registro y el número de los que han ingresado ilegalmente puede ser el doble. Y no es para menos, dado que a lo largo de los 2.219 kilómetros de frontera se sabe de la existencia de más de 280 pasos a través de los cuales hacen su tránsito hacia Colombia personas y mercancías de contrabando bajo la mirada complaciente de funcionarios corruptos que hacen parte de bandas organizadas que medran a la sombra de la ilegalidad”.

Es esta delicada situación la que llevó a las Cámaras de Comercio con jurisdicción en la frontera colombo-venezolana y Confecámaras a presentar una propuesta al Presidente de la República, Juan Manuel Santos, para la atención integral a la crisis económica y social en la región. Se unieron las Cámaras de Comercio de Arauca, Cúcuta, La Guajira, Piedemonte Araucano, Valledupar y Villavicencio, y Confecámaras para pedir un programa de atención integral para darle solución a la crisis que se agudiza día a día, situación que cada vez se torna más difícil de sobrellevar y más compleja de resolver, debido al aumento del flujo de migrantes y el retorno de miles de colombianos a estas regiones.

Seguridad en la frontera, caracterizar la población migrante, darle institucionalidad a los temas de frontera colombo-venezolana, la necesidad de una reforma migratoria integral, ampliar el término para la presentación de proyectos denominados ‘Obras por impuestos’ en las zonas denominadas ZOMAC, formalización como foco de solución económica y social y un seguimiento efectivo a las estrategias, son las propuestas que hicieron las Cámaras de Comercio fronterizas al mandatario de los colombianos. Las últimas semanas la migración de venezolanos ha colapsado los servicios médicos de las ciudades y pueblos de la frontera, en las calles se ven familias y grupos de venezolanos deambulando pidiendo ayuda para comer, incluso el sistema educativo colombiano abrió la puerta para que los niños venezolanos no se queden sin estudiar.

Estas voces que salen desde la frontera deben ser respaldadas por los dirigentes políticos, los congresistas que hoy están embelesados con la campaña electoral, olvidando que aún están en cumplimiento de sus deberes constitucionales. El tema de la migración venezolana no es problema solo de los alcaldes y gobernadores, también de los gremios (las Cámaras de Comercio están dando ejemplo), de los empresarios, de la iglesia, la academia, es para pensar entre todos qué hacer frente a este panorama.