Se rompe un brazo y muere a los 14 días en el Hospital

La familia denuncia el caso que investiga un juez de Getafe por una presunta negligencia

Un médico del propio hospital avisó al juzgado de guardia al ver que su muerte era muy extraña

Singh Rajandeep, hindú de 22 años, sufrió el pasado 12 de noviembre un accidente de moto. En el percance padeció sólo la rotura del codo derecho. Fue operado de la fractura al día siguiente y fallecía 14 días después de forma extraña en el Hospital de Getafe con el cerebro encharcado. El caso está siendo investigado por el Juzgado de Instrucción número 5 de Getafe que de momento no ha entregado el cuerpo a la familia y ha decidido dejar el cadáver en el Instituto Anatómico Forense por si hay que practicarle alguna prueba más ya que desconoce aún las causas de la muerte. La familia se ha personado en el caso para ejercer la acusación.

La víctima acababa de montar una pizzería en Getafe y la noche del pasado 12 de noviembre impactaba su moto con otro coche en la calle Bascuñuelos de Villaverde. Llevaba el casco y en principio no sufrió ningún golpe en la cabeza. Fue atendido por los médicos del Samur que lo trasladaron con pronóstico reservado al Hospital 12 de Octubre. En el centro médico decidieron trasladarlo a las cinco de la mañana a su hospital de referencia en Getafe para que fuese operado allí. Ese mismo día fue intervenido y dos días después, el 16 de noviembre, recibió el alta médica. Lo único raro fue que los médicos le dijeron que se le había salido la masa ósea, según la familia.

Los doctores le citaron para el pasado jueves 24 de noviembre con el fin de quitarle los puntos. Ese día Singh llegó al centro médico con molestias y dificultad respiratoria. Así se lo dijo a la traumatóloga, siempre según la versión de su familia. La especialista la atendió pero le dijo que pidiese hora con el médico de cabecera para que le examinasen y que pidiese hora, a tenor de sus parientes.

El joven se volvió a casa. Tomó el autobús junto a su hermana. Al bajarse del coche en la parada se desplomó en el suelo sin golpearse en ningún momento en la cabeza, según los testigos. Su hermana avisó al 112. Los médicos de la ambulancia del Summa le recuperaron de una parada cardiaca y le evacuaron al Hospital Universitario de Getafe. Cuando llegó al centro médico ya estaba en coma. Los médicos señalaron que había estado varios minutos sin oxígeno en el cerebro. En los servicios de urgencias le explicaron a la familia que tenía el cerebro encharcado. Tras un día en coma su corazón dejó de latir el pasado viernes.

El sábado se le practicó la autopsia que descartó que se hubiese producido cualquier traumatismo craneoencefálico, según sus parientes. El médico certificó que tenía el cerebro encharcado y decidió enviar a Toxicología varias muestras para tratar de descubrir que le ocurrió.

Jaime Caballero, el abogado de la familia, considera que ha habido una negligencia. «No sabemos en que tramo de la asistencia sanitaria se ha cometido un error, pero hay un fallo médico clarísimo que ha dado como resultado la muerte de una persona joven, sana y sin problemas de salud», señala Caballero. «Creemos que cuando le quitaron los puntos la traumatóloga le debería de haber mandado pruebas y no dejarle que se marchase a casa. El propio médico del Hospital de Getafe nos dijo que era una muerte anormal y que por eso avisó al juzgado de guardia que es el que ha abierto diligencias», añade el letrado de la familia.

Los padres mantienen que a su hijo le han matado y además desean que cuanto antes les entreguen el cuerpo por motivos religiosos.

Un portavoz del Hospital de Getafe señaló que el tratarse de un hecho bajo investigación judicial no podía hablar del caso.