Carmena no refuerza el trasporte público en Gran Vía

No habrá ni un autobús más que los servicios habituales en el centro de Madrid pese al cierre de la Gran Vía que comienza a las cinco de la tarde de mañana y que, durante 29 días en tres tramos, bloqueará el acceso a todo el entorno a los vehículos privados. Así será al menos por parte de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que ayer comunicó al Consorcio Regional de Transportes que no cree necesario ningún tipo de refuerzo extraordinario durante la campaña de Navidad, pese a que no habrá prácticamente otra manera de acercarse a ejes comerciales tan importantes como Sol-Preciados-Callao-Gran Vía o la Plaza Mayor salvo en transporte público.

Desde la EMT argumentaron que en los últimos años la demanda del servicio en las líneas que recorren el centro ha descendido entre un 6 y un 25%. Sin embargo, según explicaron desde el Consorcio de Transportes, estas caídas de usuarios corresponden a los años de la crisis y en ningún caso cuentan con la previsión de un cierre al tráfico tan radical como el que propuso la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, el viernes pasado, sin previo aviso al organismo de gestión del transporte, comerciantes o vecinos afectados.

Es por ello que el Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid informó a la EMT que se reserva la potestad de reforzar el servicio de autobuses municipales de la capital de acuerdo a la demanda, en previsión de que haya picos de usuarios que colapsen el acceso al centro, pese a que los dos únicos carriles de circulación que quedarán abiertos en la Gran Vía serán de preferencia para autobuses, taxis y también otros vehículos de transporte colectivo.

Con todo, para paliar una posible saturación del transporte público en superficie y al margen del refuerzo estructural que suponen los nuevos conductores que se han incorporado al suburbano madrileño, Metro de Madrid sí anunció ayer un refuerzo del servicio de un 50% durante la campaña de Navidad. El dispositivo, que comenzará este viernes 2 de diciembre y se prolongará hasta el próximo 6 de enero y, además del aumento del número de trenes, también se incrementará el personal en las estaciones y se modificarán los horarios durante los días festivos.

En concreto, habrá más convoyes en las líneas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 10 y Ramal Ópera-Príncipe Pío, tanto en los días laborables como los fines de semana y festivos, con el objetivo de facilitar y mejorar la movilidad. Asimismo, se aumentará el número de trenes entre las 10:00 y las 0:00 horas, pero, especialmente, durante las franjas horarias de mayor exigencia por desplazamientos a las zonas comerciales y de ocio, principalmente por las tardes. A esto se añadirá que, en algunos tramos horarios, principalmente a partir de las 23:00 horas, se llegará a duplicar la oferta de trenes, así como en las líneas más céntricas.

Se prevé que el mayor número de desplazamientos durante la época madrileña se producirán en once de las estaciones más céntricas de la capital. De hecho, habrá un aumento de presencia de personal de Metro y de vigilancia en los vestíbulos de las estaciones donde se prevé una mayor afluencia de viajeros, principalmente en Moncloa, Sol, Callao, Ópera y Nuevos Ministerios, que coinciden con las zonas más concurridas durante la Navidad, así como en cualquier otro punto de la red donde puntualmente se produzca una mayor afluencia.

Igualmente, habrá horarios especiales de apertura y cierre los días de Nochebuena, Navidad y Año Nuevo. Así, en Nochebuena el Metro finalizará su servicio a las 22:00 horas, mientras que en Navidad abrirá dos horas más tarde (a las 8:00 horas) y en Año Nuevo, una hora más tarde (a las 7:00 horas).

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Fuente: LA RAZÓN