Economistas en Internet: estos son los que más influyen en las redes

El ránking lo lidera Paul Krugman, profesor de la Universidad de Nueva York. Los más seguidos son los de centroizquierda

«El crecimiento de internet se frenará drásticamente», predijo un famoso economista en un artículo preclaramente titulado Por qué la mayoría de las predicciones de los economistas están equivocadas. Y, a continuación, desarrollaba su tesis de manera, digamos, aún más preclara: «¡La mayoría de la gente no tiene nada que decirse unos a otros! Para 2005 o así, estará claro que el impacto de internet en la economía no habrá sido mayor que el del fax».

Era junio de 1998. Jack Dorsey, Evan Williams, Biz Stone, y Noah Glass andaban por los 21 o 22 años. No los conocía nadie. Ni ellos mismos sabían que iban a crear, nueve años más tarde, una red social llamada Twitter. Hoy, el economista que despreciaba internet ha colgado en este espacio más de 8.000 mensajes, que le han proporcionado 2,1 millones de seguidores. Su nombre: Paul Krugman (@paulkrugman). Él es el experto en Economía más seguido de Twitter, según un estudio llevado a cabo por el también economista Christian Zimmermann, que, por supuesto, ha colgado en Twitter. Usando la base de datos IDEAS, promovida por el banco de la Reserva Federal de Saint Louis, en el que trabaja, Zimmermann ha analizado el perfil en Twitter de 655 economistas de todo el mundo.

La conclusión más obvia: por un lado está Krugman; por otro, todos los demás. El profesor de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY, según sus siglas en inglés) tiene casi nueve veces más seguidores que su competidor más inmediato, el también Nobel Joseph Stiglitz (@stiglitzian), que da clase e investiga en la misma ciudad, solo que en la Universidad de Columbia.

En general, los economistas más seguidos en esta red social son de centroizquierda. Stiglitz se ha reunido con Pablo Iglesias y ha colaborado con Podemos. Y Podemos ha tratado, sin éxito, de que Krugman reciba a su secretario general. El Nobel Robert Shiller (@RobertJShiller) es keynesiano, como Krugman, una corriente que se suele situar cerca de la socialdemocracia. Ahí también se encuentra Justin Wolfers. Más a la derecha, pero aun así totalmente alineado con la tercera vía de Tony Blair y Bill Clinton, está el ex secretario del Tesoro de EEUU y profesor de Harvard Larry Summers. Otros economistas que salen por arriba, como el británico Danny Blanchflower o el estadounidense Mark Thoma, son cualquier cosa menos conservadores.

Claro que la clasificación de Zimmerman no es perfecta, ya que, para hacerla, era necesario que participaran de forma voluntaria los expertos. Eso deja fuera, por ejemplo, a John Cochrane, de la Institución Hoover, que, con solo 506 tuits, tiene 11.000 seguidores. Eso debería ponerle muy cerca de otro keynesiano, el ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) y actual investigador en el think tank Peterson Institute for International Economics, Olivier Blanchard.

Aunque por cada uno que falta de una ideología puede encontrarse otro de la contraria. Por ejemplo, en la lista tampoco está Bradford DeLong, de Berkeley, que tiene 58.100 fans en Twitter, lo que le pondría en la décima posición, justo por delante del español mejor clasificado, Luis Garicano (@lugaricano).

Pero las ideas no son lo único que parece determinar la influencia de los teóricos en Twitter. También juega el campo en el que se trabaje. Dedicarse a la economía del comportamiento, que trata de introducir la psicología en el ámbito económico, funciona en Twitter, tal vez porque es un campo que permite tocar palos que van más allá de los ladrillos de la oferta y la demanda y las expectativas racionales. Si encima se tiene cierto aire de estrella de rock, con una melena rubia de aire bohemio, como el australiano, aunque residente en EEUU Justin Wolfers, mucho mejor.

Tambien da seguidores la lucha contra la pobreza. Ahí está, para atestiguarlo, William Easterly (@bill_easterly), de la Universidad de Nueva York, quien sin duda debe mucha de su fama online a su mala leche, a sus best-sellers en los que pone de vuelta y media al Banco Mundial, al FMI y a la ONU por sus estrategias para combatir el subdesarrollo. También por la leña que ha dado a su colega Jeffrey Sachs, otra estrella de la economía mundial y el principal promotor de los Objetivos del Milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU). En el mismo ámbito está Kausjik Basu, que hasta hace muy poco fue economista jefe la mayor agencia de lucha contra la pobreza en el mundo, el Banco Mundial. Su sucesor, Paul Romer, no sale en la clasificación de Zimmermann. Pero, con 14.100 seguidores, estaría en torno a la posición número 34, muy por detrás de la novena posición de Basu y de la cuarta de Easterly.

Pero el ámbito de estudio no es lo único importante. Tener una columna en un periódico -como Krugman, Shiller, Summers, y Wolfers- también lo es. Igual que opinar de todo. Y eso implica ir más allá de Trump, Grecia o la compra de Time Warner por ATT, al estilo de Summers, Stiglitz, o Krugman. Wolfers, por ejemplo, tuitea todos los viernes a qué hora se va de cervezas.

Otro rasgo que comparten muchos de los economistas mejor situados es que su carrera como investigadores está abandonada. De nuevo, el mejor ejemplo es Krugman, que el año pasado dejó la Universidad de Princeton con más pena que gloria, para irse a CUNY, un centro mucho más de izquierdas pero menos influyente.

Claro que no hay ninguna regla de oro en esto de Twitter. Robert Shiller sólo tiene una columna cada dos semanas en el New York Times y tuitea, literalmente, entre una y tres veces al mes, lo que, en teoría, es un pasaporte a la irrelevancia en la red. Pero ahí está, el quinto más leído. Wolfers sigue investigando. Por ahora, afortunadamente, a ninguno de ellos se le ha ocurrido una función matemática que trate de explicar cómo se consiguen seguidores.

Entre los 10 economistas con más seguidores en Twitter sólo hay uno que no desarrolla su actividad en una universidad estadounidense: el español Luis Garicano, Catedrático de Economía y Estrategia en la London School of Economics (LSE). Garicano tiene a su favor en Twitter el hecho de que desarrolla una actividad política con un perfil público muy alto en Ciudadanos. Y es que estar en política es otro de los factores que parecen jugar a favor en esa red social. De hecho, el sexto economista con más seguidores es Alejandro Gaviria Uribe (@agaviriau), ministro de Salud de Colombia.