Alemania recibió en 2016 un 68% menos de peticiones de asilo

Merkel afronta el año electoral con los deberes hechos. Las autoridades de inmigración recibieron en 2016 solamente 280.000 peticiones de asilo, un 68% menos que en 2015, año en que Alemania se vio desbordada por 890.000 solicitudes. Estas cifras demuestran, según el ministro de Interior, Thomas de Maiziére, que las medidas puestas en marcha «han dado resultado». Y con él estuvo de acuerdo el candidato a la presidencia de Francia, Emmanuel Macron, de visita ayer en Berlín y que alabó la política de refugiados de Merkel, calificando en cambio las medidas europeas como un «fracaso colectivo». Estas cifras benefician a Merkel de cara a las elecciones de este año. El asunto aún por resolver son los problemas de seguridad causados por un sistema de registro que en 2015 no fue capaz de digerir correctamente el alud de llegadas. El presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Wolfgang Ischinger, reclamó ayer un «FBI europeo» contra el terrorismo, advirtiendo de que «la UE solo podrá sobrevivir si se convierte en una unión de seguridad» y que la reforma que implementa Berlín «se está quedando corta». Macron también insistió en que no cree «en la seguridad de fronteras nacionales», pero De Maiziére dejó entrever que no está dispuesto a ir más allá del intercambio de información entre los servicios secretos europeos, sin convertirlo siquiera en intercambio automático. Alrededor del 36 % de los expedientes de asilo presentados en Alemania son de ciudadanos sirios, el 17 % de afganos y el 13 % de iraquíes, pero los principales problemas los están presentando los gobiernos de Marruecos, Túnez y Argelia, que retrasan o evitan las repatriaciones de a quienes les es denegado el asilo.