Enterrados por la "MSN" culé: Messi, Suárez y Neymar

nO atravesaba su mejor momento la famosa MSN, en la que solo Leo Messi había dado síntomas de estar al nivel apropiado en el irregular inicio de 2017 del Barça, pero la trascendental cita de anoche en el Camp Nou encendió definitivamente al determinante trío ofensivo culé. Luis Suárez, Neymar y Messi, por ese orden, alzaron la voz a tiempo para salvar al conjunto azulgrana de una eliminación con la que llegó a soñar el Athletic durante gran parte del encuentro.

Nadaron y nadaron los rojiblancos para morir finalmente en la orilla, enterrados por el instinto depredador de tres futbolistas de talla mundial concebidos para marcar las diferencias en envites como el de ayer. En la primera mitad, con el Barcelona atascado y con las luces apagadas, maniatado por un Athletic preciso y ordenado, fue Luis Suárez quien dio un paso al frente para abrir el marcador. Lo hizo en el minuto 36 con una fabulosa volea ante la que nada pudo hacer Iraizoz. El terminal remate, en un académico escorzo a la altura de su capacidad goleadora, estuvo precedido sin embargo por un grave error de Bóveda en la salida del balón. Fue el gol número 100 del uruguayo con el Barça en 120 partidos.

Perdió el esférico el defensa durangarra y armó una fulgurante ofensiva el Barça, con Messi y Neymar como conductores y el delantero uruguayo como finalizador. Con el 1-0 en el luminoso se llegó al tiempo de descanso, tras el cual apareció en escena Neymar para forzar un penalti que él mismo se encargó de convertir en gol. El astro brasileño, que no veía portería desde el pasado 19 de octubre, cuando marcó el cuarto y último tanto que los culés endosaron a un Manchester City superado de cabo a rabo.

Los tres primeros fueron obra de Messi , que volvió a sacar a relucir ayer su varita mágica para dibujar el 3-1 con el que tocó a su fin el choque frente a los leones. El argentino, que lo intentó sin éxito en el primer acto mediante dos tiros libres que se perdieron por encima de la portería de Iraizoz, cantó bingo a la tercera. Su lanzamiento de falta, cuando corría el minuto 78, le sirvió para igualar a Ronald Koeman como jugador del Barcelona con más goles marcados de falta directa con 26 tantos y, por ende, para minar las opciones de clasificación del Athletic. Iraizoz, que dio un paso hacia su derecha en su intento de ganar terreno ante un posible lanzamiento de Messi por encima de la barrera, vio cómo el balón se introducía por el poste que debía tener cubierto. El cuero besó el palo y besó acto seguido las redes para desesperación de los jugadores del Athletic, quienes protestaron con ímpetu la señalización de la falta con la que el argentino hizo el 3-1.

Beñat, que vio además la cartulina amarilla por el supuesto derribo sobre Luis Suárez, reclamó la inexistencia de una falta que, dicho sea de paso, no existió. La forzó con habilidad el uruguayo, poniendo el cuerpo por delante del centrocampista vizcaino para hacer creer al colegiado Gil Manzano que su caída era fruto de una entrada por detrás de Beñat. No fue así, pero la falta fue señalada y Messi, que ya había marcado de libre directo en el partido de ida, no la desaprovechó.

un puñal por la izquierda Durante la segunda mitad, no obstante, fue Neymar quien más quebraderos de cabeza generó a la defensa del Athletic. Sus continuas incursiones partiendo desde el flanco izquierdo del ataque del Barça, con Elustondo pendiente de su marca en un vis a vis en el que el rojiblanco aguantó en pie, se convirtieron en una de las principales vías que atisbó el conjunto culé para generar problemas a los hombres de Valverde.

Se vio, no en vano, a un eléctrico Neymar, deseoso de resarcirse de las pobres actuaciones protagonizadas en los últimos encuentros. Lo mismo sucedió con Luis Suárez, quien dispuso de varias ocasiones de gol para ampliar su cuenta anotadora. No lo consiguió el charrúa, pero no le hizo falta al Barça, que celebró la puesta en escena de una MSN que asomaba en horas bajas. El Athletic, por su parte, no hizo sino lamentar que el resurgir de tamaños futbolistas tuviera lugar precisamente ayer, en un partido en el que Messi, Luis Suárez y Neymar fueron demasiado para los leones.