Investigan el suicido de una niña en Murcia tras un supuesto acoso escolar

La Policía Nacional investiga el suicidio de una niña de trece años de Murcia, presunta víctima de acoso escolar, que se quitó la vida en la tarde del pasado martes en su domicilio de la pedanía de Aljucer, han informado fuentes policiales.

El Grupo de Menores de la Policía se ha hecho cargo de este caso e iniciará en las próximas horas la toma de declaraciones en el entorno familiar de la pequeña, así como entre sus compañeros y profesores del instituto de secundaria Francisco Cascales de Murcia, donde estudiaba este curso y al que llegó procedente del centro Ingeniero Juan de la Cierva, de Patiño.

Según las fuentes, la Policía no tenía constancia hasta el fallecimiento de que existiera acoso escolar porque no se había presentado ninguna denuncia en comisaría, aunque, según publica el diario 'La Opinión', el acoso se venía produciendo desde antes de llegar al instituto.

Al parecer, la familia nunca denunció los hechos a la Policía, pero sí que lo puso en conocimiento de los centros en los que cursó estudios y de la Consejería de Educación, que activó un protocolo para investigar lo sucedido.

La niña será incinerada este jueves en el tanatorio Arcoiris de la capital murciana.

La Consejería de Educación y Universidades ha lamentado "enormemente" el fallecimiento de la joven y ha expresado su "máxima colaboración" con la investigación. "Ellos y la justicia son los encargados de determinar lo que ha pasado", según la Consejería que, por esta razón, dice no poder dar detalles al respecto. "No tenemos que entorpecer a la justicia; se trata de un tema de menores y todos tenemos que mostrar el máximo respeto y apoyo a la familia, los amigos y la comunidad educativa".

"Lo que sí podemos decir es que todos los cursos se activan Protocolos de Actuación", ha confirmado la Consejería, que considera importante destacar que "ante cualquier supuesto indicio, todos los centros educativos activan sus Protocolos de Actuación, con los que se busca la prevención y la protección de los alumnos afectados, esta es la prioridad máxima".

"Siempre se protege al alumnos que puede verse afectado, y las decisiones se toman con su colaboración y con la de las familias", añade la Consejería.

En cualquier caso, la Consejería ha explicado que la comunidad educativa "cuenta con un sistema para auxiliar a las supuestas víctimas con protocolos detallados y la colaboración de los expertos y profesionales de la Consejería de Educación".

Sobre este caso concreto, ha recordado que el protocolo "se activó, se investigó y se tomaron decisiones en colaboración con la familia, que solicitó el cambio de centro educativo y se realizó". Además, ha precisado que profesores y alumnos "estaban implicados en apoyar y hacer un seguimiento de la joven, siempre contando con la colaboración y consideraciones de la familia".

"Seguimos trabajando en colaboración con toda la comunidad educativa para mejorar la convivencia escolar. Cada vez hay una mayor concienciación social y más agentes implicados tanto en la prevención como en la protección de los alumnos afectados", ha concluido la consejería.