El Alaró y el Collerense lamentan la batalla campal ocurrida durante el partido entre sus equipos infantiles

La Unió Esportiva Alaró ha expresado este lunes, a través de su cuenta oficial de Facebook, su «desolación» y ha pedido «perdón» por los graves incidentes ocurridos ayer en el transcurso del encuentro de la categoría infantil que estaba celebrándose entre el Alaró y el Collerense. El partido tuvo que ser suspendido por el árbitro a raíz de una batalla campal que tuvo lugar entre aficionados de ambos equipos. La práctica totalidad de quienes intervinieron en la pelea eran padres de los menores de entre 12 y 13 años que estaban disputando el citado encuentro en el campo municipal de la localidad mallorquina de Alaró. Los hechos se iniciaron cuando, al parecer, un jugador hizo una dura entrada a otro sobre el césped. Esta circunstancia provocó que los contendientes de ambos equipos empezasen a discutir entre ellos y a empujarse. En ese momento, varios padres saltaron al terreno de juego. Los zarandeos iniciales entre algunos adultos sobre el césped dieron paso a continuación, ya en las gradas, a insultos y a golpes entre varios padres. Tras la pelea, varios aficionados tuvieron que ser atendidos por lesiones leves. Horas después, algunos de los adultos agredidos presentaron denuncias ante la Guardia Civil por todos estos hechos. Bajo el epígrafe «¡Expulsemos la violencia de nuestro fútbol!», la nota oficial de la junta de la Unió Esportiva Alaró empieza mostrando su «desolación» por lo sucedido y recordando que «seguidores y familiares de los dos equipos protagonizaron una vergonzosa pelea». «Desde el club pensamos que los hechos son extraordinariamente graves y actuaremos en consecuencia, huyendo de buscar buenos y malos entre unos y otros», señala el comunicado del Alaró. Tras reconocer que aficionados de los dos equipos actuaron «de manera totalmente reprobable», el club quiere agradecer y destacar, no obstante, que «personas de las dos formaciones intentasen mediar para tranquilizar la situación». La nota prosigue señalando que la Unió Esportiva Alaró tiene «claro» cuál es su «objetivo» y «compromiso» con «la educación de nuestros niños y jóvenes del fútbol base, y por esta razón en estos momentos sólo nos queda pedir perdón como club por el mal ejemplo que se dio ayer en nuestro campo de fútbol». La junta gestora se reunirá esta tarde a las seis, con carácter de urgencia, para decidir qué medidas toma ante este suceso. Por su parte, la Unión Deportiva Collerense ha expresado, a través de su cuenta oficial de Twitter, su «vergüenza» e «impotencia» por lo sucedido. En un tuit, el club palmesano se pregunta «cómo podemos educar a los niños en la no violencia en el deporte con el ejemplo de los mayores». En otro tuit, se lanza un exhorto: «Basta de violencia. ¡No matemos al fútbol que tanto amamos!». El Collerense también está analizando los hechos «para tomar las medidas que correspondan».