Rajoy no se cierra a una reforma de la Constitución pero establece su defensa como la gran prioridad

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado este miércoles que la prioridad en este momento es defender la ley y la Constitución ante el desafío y las "ocurrencias" que se están produciendo en Cataluña, pero no se ha cerrado a abrir ese debate sobre la reforma constitucional más adelante con "serenidad y rigor". Eso sí, ha rechazado "construir nada de nueva planta" que toque los pilares básicos del texto fundamental.

Así ha contestado al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que ha defendido abrir el debate designando juristas y expertos para que hagan una propuesta de "actualización" del actual marco constitucional, al tiempo que ha revelado que Cs no quiere sumarse a una "comisión show" sobre el modelo territorial como la que propone el PSOE sobre el modelo territorial.

Aunque Rivera ha coincidido con el jefe del Ejecutivo en que "hoy no es un día de ocurrencias" ante lo que está sucediendo en Cataluña, ha recordado que el punto 122 del pacto de investidura que firmaron PP y C's hace un año incluye el compromiso de actualizar la Carta Magna "sin ocurrencias y sin disparates". Por eso, ha emplazado a Rajoy a comprometerse a abrir ese debate en un futuro porque el "inmovilismo" no es la solución.

El presidente del Gobierno ha señalado que la "prioridad" en este momento no es la reforma de la Constitución, si bien ha dicho que está "dispuesto a hablar" sobre ese asunto, con "seriedad y rigor". Y ante las críticas de inmovilismo, ha asegurado que eso es "muy relativo" porque a "veces hay gente que se mueve en la dirección contraria a la razón y en ese caso lo mejor es quedar dónde se está". Dicho esto, ha insistido en que "hoy" la prioridad es defender la Constitución como están haciendo PP, PSOE y Ciudadanos frente a quienes quieren liquidarla".

Además, ha aprovechado "para decir a todas las personas que entienden que el Gobierno tiene que cumplir con su obligación, que lo vamos a hacer, que estén tranquilas, que si alguien se le cita para acudir a una mesa electoral, que no vaya porque no puede haber referéndum y porque sería un acto absolutamente ilegal".

En la misma sesión, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha reprochado a En Comú Podem su indefinición ante el referéndum independentista convocado en Cataluña para el 1 de octubre y ha instado a la confluencia catalana de Podemos a "aclararse" y confesar si son demócratas "a tiempo completo o a tiempo parcial". Y también ha tenido críticas para ERC, a la que ha echado en cara que junto con el PDeCAT haya montado una consulta de fabricación casera.

La número dos del Gobierno ha respondido con estos argumentos a las dos preguntas sobre la situación en Cataluña que le han planteado primero el portavoz de En Común, Xavier Domènech, e inmediatamente después, el portavoz adjunto de ERC, Gabriel Rufián.

Tras descalificar duramente la estrategia jurídico-policial del Gobierno ante el desafío catalán, Domènech ha avisado a Santamaría de que aunque el Ejecutivo sólo contemple "la victoria" ante el 1-O, "hay victorias que son absolutamente pírricas y que acaban siendo derrotas absolutas".

Por su parte, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha rechazado dar detalles sobre posibles fallos de coordinación en la gestión de los atentados del 17 de agosto en Cataluña por respeto a la investigación judicial que bajo secreto de sumario se está instruyendo en la Audiencia Nacional.

Zoido se ha remitido a las conclusiones que obtengan los diferentes cuerpos de seguridad del Estado, que "ya revisan" una actuación policial liderada por los Mossos d'Esquadra, para pedir en la sesión de control al Gobierno que "no se utilice políticamente unos atentados tan terribles". En este sentido, ha recordado que desde el mismo día del ataque terrorista los grupos tuvieron "información puntual".