Gipuzkoa suma otra estrella a su constelación Michelin

abrió sus puertas el pasado abril en pleno centro de la capital guipuzcoana, pero el Amelia de Paulo Airaudo ya se había hecho un hueco en todas las apuestas sobre la nueva Guía Michelin 2018. La noticia se confirmó minutos antes de las 21.00 horas. El argentino sumaba la 17 estrella Michelin para Gipuzkoa, una constelación que coloca al territorio en el Olimpo de la gastronomía mundial y reafirma a Donostia como la ciudad con más estrellas Michelin por habitante del mundo.

“Mil gracias. Estamos muy contentos”, confirmó a este periódico, emocionado, Paulo Airaudo, desde Tenerife, donde tuvo lugar la presentación de la guía. “La verdad es que la esperábamos, porque hemos trabajado duro para lograrla. El equipo se merecía este reconocimiento”, afirmó el chef, que no obstante, señaló que el momento en el que se confirmó que el Amelia obtenía una estrella, “el subidón ha sido enorme”. No es para menos, y es que el director internacional de la publicación, Michael Ellis, destacaba que el local “ha revolucionado San Sebastián”.

Airaudo auguraba una larga noche de celebraciones, aunque guardará fuerzas para su regreso a Donostia, donde lo festejará con todo su equipo. “Lo celebraremos todos juntos, porque ellos son los verdaderos artífices de este momento”, aseveró.

Además, se da la circunstancia de que esta no fue la única buena noticia recibida ayer por el chef argentino, ya que se conoció también que será uno de los tres finalistas (junto con Laura Muñoz, del restaurante Urgora de Treviño, y Antonio Rodríguez, del Ispal de Sevilla), de la sexta edición del Premio BCC Eroski Saria.

alumno de juan mari arzak Nacido en Río Cuarto (Argentina) aunque con ascendencia italiana, Airaudo se inició en el mundo de la cocina en su Argentina natal y, después en México. En 2006 cruzó el charco y aterrizó en Donostia de la mano de Juan Mari Arzak, en cuya cocina realizó sus prácticas. Posteriormente, probó suerte en Londres e Italia, para finalmente recalar en Suiza, donde abrió el restaurante italiano La Bottega, en Ginebra. En este último, logró otra estrella.

Tras esta experiencia, el chef ha recalado en Donostia este mismo año, donde se ha atrevido con un restaurante, Amelia (en honor a su hija), con capacidad para 50 comensales y que presenta como “una alternativa para el que quiere una cosa diferente”. “Donostia está en el punto de mira de la comunidad gastronómica, lo que me permite mostrar mi cocina al mundo”, señalaba el chef días antes de abrir su local.

Amelia es el vivo reflejo del carácter cosmopolita e internacional de Airaudo. Su maitre y sumiller es un italiano que colaboró con él en La Bottega, y cuenta además con un jefe de cocina londinense y un embajador culinario danés.

Otra estrella para eneko atxa Además de Airaudo, ayer salió victorioso el cocinero vizcaino Eneko Atxa, quien sumó la primera estrella para su restaurante Eneko. Atxa, ya tiene otras tres estrellas el Auzmendi. El resto de los restaurantes guipuzcoanos de la constelación Michelin se mantuvo invariable, destacando que los triestrellados Akelarre y Arzak (Donostia) y Martín Berasategui (Lasarte-Oria) conservaron la máxima distinción que ofrece la guía. Mugaritz, de Andoni Luis Aduriz, mantuvo sus dos estrellas, mientras que con una quedaron Kokotxa, Mirador de Ulía, Elkano, Alameda y Zuberoa.

Tras la gala de ayer, el donostiarra Martín Berasategui continúa siendo el cocinero más estrellado del mundo, al retener las ocho estrellas conseguidas en años anteriores.

Las nuevas estrellas