El abogado de El Chicle deja de representarlo por "dudas en la línea de defensa" sobre la muerte de Diana Quer

José Enrique Abuín Gey, El Chicle, se ha quedado más solo que nunca. El abogado José Ramón Sierra, que llevaba su defensa desde su detención el 29 de diciembre por la desaparición y muerte de Diana Quer, ha renunciado a seguir con el caso y reconoce que se encuentra "muy flojo" anímicamente.

El letrado ha indicado este viernes, además, que su opinión es que El Chicle está arrepentido de los graves hechos que se le atribuyen. Al día siguiente de su detención reconoció a la Guardia Civil que mató a Diana Quer durante un atropello fortuito, se asustó y se deshizo del cadáver y posteriomente guió a los investigadores hasta la nave abandonada de la localidad coruñesa de Rianxo en la que lo había ocultado 16 meses atrás en el fondo de un pozo de 10 metros de profundidad.

Hasta ahora, no había dado muestras de arrepentimiento, pero su ya ex letrado indicó este martes que "yo pienso que sí" está arrepentido de los hechos de aquel 22 de agosto de 2016 en que Diana Quer, de 18 años, desapareció cuando volvía sola a su casa de A Pobra do Caramiñal tras asistir a las fiestas patronales.

José Ramón Sierra le visitó en la mañana de este viernes en la prisión pontevedresa de A Lama en la que permanece desde el pasado miércoles y le comunicó en persona que renuncia a llevar su defensa y las razones por las que lo hace. Tras permanecer poco más de una hora con él, anunció su decisión a los medios de comunicación que aguardaban a las puertas de la prisión, pero no las razones porque asegura que esa conversación "forma parte del secreto profesional".

José Ramón Sierra había indicado días atrás que dejaría su defensa si la autopsia realizada a Diana Quer demostraba que la chica había sido víctima de un delito contra la libertad sexual. El informe forense preliminar dado a conocer esta semana no confirma ni descarta que hubiese sido violada antes de su muerte y, pese a lo que podría parecer, el abogado explica que la renuncia no se debe a ese motivo.

De hecho, el letrado se muestra rotundo al afirmar que "nosotros creemos hasta el día de hoy que no hay delito contra la libertad sexual". El motivo de la renuncia es otro no concretado, pero que podría estar relacionado por una quiebra de confianza en la relación abogado-cliente, pues El Chicle se aferra a su versión del atropello fortuito, pero la autopsia revela que la muerte de Diana Quer fue por asfixia por estrangulamiento.

Al respecto, el propio José Ramón Sierra rechaza concretar los motivos y que se haya roto esa confianza, pero sí ha asegurado que "para poder ejercer hay que creer honestamente en lo que uno hace" y, en su caso, "hay dudas en la línea de defensa", de modo que "decidimos no seguir".

A pesar de que en los últimos días se ha especulado con que El Chicle habló con su esposa y su entorno familiar y Rosario Rodríguez Fraga le dio su apoyo total, el abogado desmiente tales circunstancias y, a preguntas de los medios, aseguró categóricamente que desde su ingreso en prisión el 1 de enero "no ha hablado por teléfono en ningún momento con nadie de su familia".

José Enrique Abuín estuvo aislado hasta el 5 de enero por orden judicial y, desde entonces, puede comunicarse, recibir visitas y hacer llamadas telefónicas, pero su abogado asegura que no ha hecho ninguna. Tan sólo se comunica con él y otros abogados de su despacho y ni siquiera se ha informado a través de los medios de comunicación de lo que pasa en el exterior.

José Ramón Sierra también ha indicado que en la mañana de este viernes "ya se le han ofrecido muchos voluntarios para ejercer la defensa". De momento, él formalizó su renuncia en el Juzgado de Instrucción número 1 de Ribeira en la mañana de este viernes y ahora el juzgado deberá requerir al investigado que designe un nuevo letrado, ya sea particular como el que tenía hasta ahora o del turno de oficio.

El nuevo letrado llegará con una petición de diligencias ya realizada, pues José Ramón Sierra ya ha solicitado al juzgado que dos forenses realicen a José Enrique Abuín una prueba psicológico-psiquiátrica porque cree "absolutamente necesario valorar su estado mental" y, en concreto, "si es imputable o inimputable".

Según explica, "es necesario hacerlo a modo de cautela o por si pudiese existir anomalía psíquica", pero no por ello asegura que sufra alguna patología o alteración de su estado mental.