Un detenido por la muerte de la chica desaparecida en Perú era amigo suyo

Uno de los dos detenidos en Perú por la muerte de la turista española Nathaly Salazar no es empleado de la actividad de tirolina en la que la valenciana, de 28 años, habría fallecido sino amigo de la chica. Así lo declaraba el general de la Policía Nacional en Cuzco, Max Iglesias, al frente de las investigaciones, a los periodistas peruanos durante la rueda de prensa que dio el lunes por la tarde.

"Una de las personas sí trabaja para una empresa, Maras Aventura. Es la encargada justamente de colocar los equipos, las cuerdas", aclaraba el general. "La otra persona es amigo, entre comillas, de la víctima; amigo entre comillas porque eso no se hace con una amiga", decía en referencia a la declaración de los detenidos -Jainor Huilca, de 19 años, y Luzgardo Pillco, de 21 años-, quienes han asegurado que la joven falleció tras un accidente cuando practicaba tirolina en la zona de Maras y que, por temor a las consecuencias, decidieron deshacerse del cadáver.

El amigo de Nathaly, explicaba el mando policial, la habría recogido en un taxi y acompañado a realizar este deporte de riesgo. "Refiere que efectivamente ha sido accidentalmente. Ella impactó primero con la roca y él se enganchó y también chocó con un resorte e igualmente impactó sobre ella", explicaba Max Iglesias. Preguntado por cuál de los dos era el supuesto amigo, el general señaló a Jainor Huillca. "[Nathaly] ingresó a nuestro país el 21 de octubre, ha mantenido permanentemente comunicación con su familia y justamente el día dos [de enero] habría hecho la comunicación con el amigo que le hace el servicio de taxi y justamente con ese amigo se habría desplazado para hacer este deporte de aventura", explicaba Iglesias.

El empleado de la tirolina, Luzgardo Pillco, según la policía peruana, habría colaborado para deshacerse del cadáver "por temor a ser despedido". "Al parecer habría sido decisión de los dos", aseguraba el general, quien consideraba crucial encontrar el cadáver de Nathaly y analizarlo para verificar el relato de lo hechos que sostienen los detenidos. "Dos sujetos acorralados por las pesquisas, sabíamos la placa del vehículo, así como testigos que habrían visto a la víctima en el lugar. Es lo que prácticamente ha hecho que ellos confiesen. Por esa misma circunstancia es por la que no tendríamos que creerlos al cien por cien". Los detenidos, explicaba Iglesias, pese al enorme despliegue localizado para buscar a Nathaly han guardado silencio durante 11 días y sólo han confesado, "incluso hasta las lágrimas", cuando se han visto acorralados por la policía, que contaba incluso con "algunos vídeos" que demostraban que la chica había estado con ellos y el testimonio de testigos.

Max Iglesias destacaba también los agravantes que supondrían, de cara a la acusación a la que se puedan enfrentar los detenidos, el hecho de que no hubieran asistido a la víctima y que se hubieran deshecho de su cadáver: "Lo que no se hace con una persona accidentada es tirarla al río", decía. La policía peruana y también dos agentes de la policía española, que trabajan con ellos sobre el terreno, buscan ahora el cuerpo en el río Vilcanota, donde Jainor y Luzgardo aseguran que lo arrojaron sobre las siete de la tarde del 2 de enero, unas horas después del accidente. De hallarse el cadáver, la autopsia será fundamental para aclarar si las lesiones que presenta el cuerpo se corresponden con el relato de los jóvenes, quienes fueron trasladados a la zona de los hechos el lunes por la tarde para realizar una reconstrucción de lo sucedido.

El general de la policía peruana señalaba en varias ocasiones durante su declaración a Maras Adventure como la empresa responsable de la tirolina. EL MUNDO se ha puesto en contacto Maras Adventure y éstos niegan tener nada que ver con el suceso. "Somos una agencia de viajes y solemos contratarles actividades de zip line [así se llama el deporte que practicaba Nathaly] a los turistas que nos lo solicitan, pero nadie con el nombre de Nathaly Salazar ha contratado la actividad con nosotros ni ninguno de los detenidos es empleado nuestro", dicen.

Este diario se ha puesto también en contacto con uno de los hermanos de Luzgardo Pillco quien asegura que no sabe qué ha sucedido y ha declinado hacer ningún tipo de declaración.

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Fuente: EL MUNDO