Más de 350 familias fueron atendidas en 2017 en el plan 'Ni un hogar sin energía'


La pobreza energética no es un concepto nuevo pero se ha agravado desde el comienzo de la crisis. En 2013 la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) puso en marcha a nivel nacional el programa ‘Ni un hogar sin energía’ con el objetivo de ayudar a reducir la factura de la luz a consumidores vulnerables y mejorar el confort de sus viviendas con pequeñas medidas de micro eficiencia o solucionando algunos de los problemas que puedan presentar estas como humedades y cerramientos. En estos cuatro años ha atendido a un total de 483 familias aragonesas, de las que la mayor parte, 352 (lo que supone un 72,8%), fue a lo largo de 2017.

Este asesoramiento para ajustar las tarifas de las facturas deriva la mayoría de las veces en el cambio a un contrato con discriminación horaria o en la obtención del bono social eléctrico. Una alfabetización energética que a veces también se acompaña de pequeñas mejoras y obras en los hogares como el cambio de ventanas y la reparación de tejados y calderas.

Estas acciones se hacen a través de los puntos de atención y las redes de voluntariado, al que se forma desde Ecodes, tanto ciudadano (que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, Inditex y La Caixa) como corporativo (con la implicación de trabajadores de empresas como Leroy Merlin, Mapfre o Endesa). La capital aragonesa cuenta actualmente con un grupo de 25 voluntarios y la idea es ampliar este proyecto a otras localidades de la Comunidad. Esta iniciativa está también en marcha en Barcelona, Madrid, Sevilla y Antequera.