El derecho humano a la diferencia e identidad cultural

En este contexto, las fuerzas progresistas de la Ciudad de México han reconocido el valor preponderante que en nuestra sociedad representa nuestra diversidad cultural y las múltiples expresiones, manifestaciones y hasta tradiciones que la reflejan e identifican. Es por ello que todo intento por terminar con nuestra diversidad cultural tendrá el mismo fin que aquellos intentos por instaurar una religión o una ideología únicas de Estado.  

Ahora es tiempo de refrendar esta concepción democrática en la capital de la República, a partir de reafirmar en su Constitución, en su entramado legal y en el conjunto de instituciones gubernamentales, pero sobre todo en el amplio océano de las organizaciones ciudadanas, civiles y populares, los principios de integralidad, amplitud, pluralidad, diversidad en materia de arte, cultura e identidades que se sostengan en la libertad, en la tolerancia, en el respeto a la diferencia.

Por ello mismo es que para garantizar el goce y disfrute de todos los derechos humanos, y especialmente aquellos que tienen que ver con el derecho a una identidad propia, con el derecho a la diferencia, diversidad cultural, impulso y promoción, he presentado a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México una iniciativa para que se establezca que todo desarrollo humano civilizatorio, democrático, integral, sustentable y sostenible incluye, necesariamente, el ejercicio pleno de los siguientes derechos culturales:

* Elegir una o varias formas de expresión cultural que le den a cada persona una identidad personal, individual y social.

* Reconocerse en su propia expresión cultural y conocer otras expresiones culturales que junto con la propia constituyen un patrimonio común de la humanidad.

* Elegir identificarse, o no, con una o varias comunidades o tradiciones culturales y a modificar, en todo tiempo, esta elección.

* Ejercer las propias prácticas culturales y seguir un modo de vida asociado a sus formas tradicionales de organización y representación, sin más límites que los señalados en la Constitución General de la República y en los tratados internacionales.

* Una educación y una formación que contribuyan al libre y pleno desarrollo de su identidad cultural.

* La libertad de expresión cultural, que incluye la expresión artística, la libertad de opinión e información.

* Participar por medios democráticos en el desarrollo cultural de las comunidades a las que pertenece, en la elaboración, la práctica y evaluación de las decisiones concernientes a sus derechos culturales.

* Las autoridades, en el ámbito de sus respectivas competencias, protegerán los derechos y las tradiciones culturales. Asimismo, favorecerán la promoción y el estímulo al desarrollo de la cultura y sus expresiones.

Twitter: @jesusortegam

Columnista: Jesús Ortega MartínezImágen Portada: Imágen Principal: Video: Send to NewsML Feed: 0