Fallan el diálogo, la cordura y el sentido común en conflicto Jumapam-Ayuntamiento

Brincó la raya. El gerente de Jumapam, Adrián Bastidas, no midió las consecuencias. Intentar exhibir al alcalde Fernando Pucheta de incumplido, cala. Pero exponerlo como mentiroso, es peor. Bastidas hizo público que Pucheta, como presidente del Consejo de Jumapam, apenas ha asistido a dos sesiones. Entonces siembra la idea de que el alcalde no está enterado de lo que se decide y hace en Jumapam. O por lo menos plantea el poco interés del alcalde por los asuntos que rodean a la Jumapam. Y cuando se aborda el polémico caso de la compra de 50 vehículos, asunto del cual afirmó Pucheta no estaba enterado, Bastidas sacó que la licitación fue pública. Y claro que con ese carácter, todo aquel interesado pudo haberlo consultado y enterado de lo que pretendía hacer la Jumapam. En su defensa, Bastidas olvida una pequeña cosa. Su patrón real es el alcalde. Y entonces, como se dice popularmente, “está pateando el pesebre”. Claro está que se podrá echar mano a la “autonomía” del consejo. Y que fue el Consejo de Jumapam el que nombró a Bastidas. Y que solo y exclusivamente el Consejo es el que puede destituirlo o pedirle su renuncia. En la práctica las cosas no son así. Porque habría que saber, ¿quién propuso a Bastidas para la gerencia? Y eso lo hizo al que hoy evidencia como faltista de las juntas de Consejo de Jumapam. Ante tales declaraciones públicas, no creemos que Bastidas logre permanecer por mucho tiempo como gerente de Jumapam. Aquí falló el diálogo. La cordura. El sentido común.

El mentiroso. A quien sí exhibieron con pruebas como un mentiroso es al exalcalde panista Carlos Felton. Resulta que el presidente municipal Fernando Pucheta declaró que las letras de Mazatlán que están colocadas desde el año pasado en la cancha Martiniano Carvajal no las pagaron. Y que su administración ha tenido que cubrir el costo que heredó Felton. Ni tardo ni perezoso, Felton respondió en un twitt que su gobierno pagó el importe total de la nomenclatura. Y se puso de pechito para que lo batearan. Con documentos que tenemos enfrente se da cuenta de la mentira de Felton. Abonaron el pago. Pero heredaron la mayor parte, que hasta el mes pasado se estaba abonando. Otra raya al tigre.

Una oportunidad.