Hablemos de

Primera línea telegráfica en México…

“El desarrollo del telégrafo en México se lo debemos a Don Porfirio Díaz, el cual en su afán por modernizar a nuestro país permitió que la inversión extranjera llegara a nuestro patria para desarrollar la industria minera, la petrolera, los ferrocarriles y con estos la telegrafía, es bajo el mandato de éste que el desarrollo de este gran medio de comunicación que en ese momento era considerado y lo sigue siendo como el parteaguas de las telecomunicaciones, pues este dio el pie para la invención y el desarrollo del teléfono, pero antes que esto significó la posibilidad de contar con un medio que permitía una comunicación muy rápida entre dos personas o lugares, así como también una mayor distribución de información, todo esto era lo que ofrecía el telégrafo y México siendo un país en desarrollo no podía dejar de contar con un medio tan necesario como este, el cual ayudaría definitivamente a una mejor comunicación entre todo el país y un mayor desarrollo tecnológico.

Es por esta razón que el desarrollo de las líneas de telégrafo fue un punto muy importante durante los años de gobierno de Porfirio Díaz que después servirían también de gran ayuda al desarrollo del movimiento revolucionario durante todo su proceso, junto con los ferrocarriles.

Claro que la introducción del telégrafo no fue hecha por Don Porfirio sino que sólo el gran desarrollo de éste, es Juan de la Granja quien introdujo este medio a nuestro país y fue el principal responsable de que esta forma fuera tomada en cuenta como algo innovador en nuestro país y se le diera la importancia correcta. Fue el quién estuvo encargado de la primera distribución y demostración del telégrafo en nuestro país. La primera persona en adquirir un telégrafo, que en un principio estaba disponible al igual que en muchos países para la propiedad privada, cosa que cambiaría con el paso del tiempo, fue un acaudalado hacendado que junto con la adquisición de una máquina de luz obtuvo un telégrafo. Tiempo después y a cargo de Juan de la Granja se hizo la primera demostración pública el 13 de noviembre entre el Palacio Nacional y El Colegio de Minería. Su idea era primero unir la Ciudad de México con Veracruz y después Veracruz con Acapulco para tener comunicación entre los dos océanos, pero ante la falta de fondos, la primera línea conectó a la Ciudad de México con Nopalucan, Puebla. En 1852 pudo completar la línea México-Veracruz.

Poco a poco las redes telegráficas fueron creciendo en medida en que aumentaban las líneas ferroviarias, que como ya se dijo su mayor crecimiento fue gracias al porfiriato, pero más que adentrar en cómo fue su proceso de crecimiento y expansión, me gustaría adentrar en el papel que jugó el telégrafo durante el mandato de Porfirio Díaz y durante los primeros años de la revolución que fue derrocado este mandatario. Mediante el apoyo del archivo Barragán y una serie de periódicos de la época como lo era el Regeneración y el Revolución que se encuentran recopilados en el archivo Ricardo Flores Magón.

Sabemos que Porfirio Díaz era conocido como alguien cruel, autoritario y violento, una persona que no se tentaba el corazón cuando trataba de poner orden en el país, sí no lo podemos negar pero tampoco lo podemos aceptar completamente, no después de tener acceso a los diferentes telegramas que en esa época se enviaban entre varios gobernadores y el presidente donde se le mencionaban los diferentes problemas a los que se estaba enfrentando el gobierno y que para poder tomar una decisión era necesario esperar la respuesta de Don Porfirio. Es gracias a un telegrama que conocemos la famosa frase que utilizó Porfirio Díaz para deshacerse de los caciques de las diferentes regiones del país, en el cual daba la orden de asesinarlos pero más sutilmente: “Mátenlos en caliente”.

Pero así como el telégrafo fue uno de los pilares del Porfiriato también sirvió para acabar con él. Ya que gracias a él los revolucionarios tuvieron la oportunidad de comunicarse rápidamente entre ellos y poder organizar un movimiento para derrocar a Porfirio Díaz, uno de los archivos con los que se cuenta para conocer estos telegramas donde se daban indicaciones, advertencias o noticias de lo que sucedía con el movimiento a lo largo del país es el archivo Juan Barragán, una red que permitió la comunicación de los diferentes frentes revolucionarios, a tal grado llegó la importancia de tener un telégrafo y la posibilidad de comunicarse a través de él que incluso Pancho Villa contaba con su propio telégrafo y líneas telegráficas.

Gracias al telégrafo podemos conocer parte de la historia de nuestro país y comprender la importancia que éste tuvo ya que fue determinante durante una gran época y de gran ayuda para aquellos que buscaban un país más libre y democrático así como también una herramienta de control para el gobierno”.

Ahora ya desapareció bajo el impulso de nuevos sistemas como fueron primeramente el télex y ahora el internet que además es gratis así como los teléfonos celulares.