Temen por su pan

Los quioscos de zinc donde los panameños encontraban lo que menos se imaginaban, el comprar los peces a orillas del malecón, las gallineras que eran la esencia pura de El Terraplén desaparecieron para siempre.

Todo empezó a cambiar con la construcción de la Cinta Costera, pues el malecón donde los pescadores descargaban los productos del mar y hasta los vendían allí mismo fue rellenado.

Esto conllevó a que se eliminaran el Mercado Público y el Muelle Fiscal, y el último bastión que aún permanecían en el sitio, que eran los buhoneros, fueron sacados el pasado sábado y reubicados en el Mercado de las Américas en Calidonia.

En el sitio aún permanecen las famosas cantinas, como La Bocatoreña y La Mayor, entre otras, donde los hombres llegan en busca de cariño de las féminas.

También las bodegas de los asiáticos y de personas que se dedican a vender mercancía para surtir los comercios de las islas del archipiélago de Las Perlas.

Pero estos lugares podrían desaparecer, ya que desde que cerraron la vía y se llevaron a los últimos buhoneros, las ganancias han caído considerablemente.

Gonzalo Bayo, dueño de La Bocatoreña, dijo que han matado todos los negocios porque cerraron la calle y eliminaron los estacionamientos.

Aseguró que desde el pasado sábado 3 de enero, que cerraron la vía, las ventas han caído un 50%, porque si antes se hacían $300 en un día, hoy solo llegan a $150.

Por su parte, Reimar Palma, de la distribuidora Paulino Palma, explicó que comenzaron en el Mercado Público, pero cuando lo tumbaron, alquilaron un local en El Terraplén.

Manifestó que distribuyen mercancía para las islas del archipiélago de Las Perlas y ahora los camiones que le surten su negocio no pueden entrar al sitio.

En tanto, un asiático quien dijo llamarse Samurai afirmó que está comiendo mosquitos porque su negocio que es una bodega no la está pasando nada bien.

El alcalde José Isabel Blandón ha dicho en reiteradas ocasiones que El Terraplén será convertido en una peatonal. Empresarios dicen que no les han pedido que se vayan, pero si quieren que vendan, lo harán.