¿Qué hacemos con el turismo?

No es un secreto para nadie la crisis por la que está pasando el sector hotelero en nuestro país, y con sector hotelero incluyo también a todas las empresas que directa o indirectamente prestan servicios y productos para el sector turismo; sin embargo, miro con asombro algunas decisiones que se están tomando y cabe preguntarse, ¿cuál es el plan de acción? ¿Quién aprueba estas decisiones?

Mi primera gran alarma fue hace un par de semanas, cuando al abordar un avión de Copa vi con sorpresa que en la parte posterior del boleto hay una “promoción” del destino de Panamá con el eslogan “For Explorers, not for Tourists” (para exploradores, no para turistas). No soy una especialista en mercadeo, pero el sentido común indica que una campaña de promoción no puede tener un mensaje excluyente, y menos en términos negativos, y en última instancia, si lo que buscamos es atraer un turismo de exploradores, ¿dónde está la oferta? Si observamos, en la ciudad de Panamá, así como áreas cercanas, incluyendo playas, las ofertas de actividades que acompañan a los destinos son muy pocas y en algunos casos nulas. Si nos hospedamos en un hotel que no sea un todo incluido en las playas, ¿qué actividad se puede hacer? Aunque no me gusta hacer comparaciones, creo que sí es sano hacerlas cuando se busca crear conciencia. Miremos a nuestro vecino Costa Rica, en cada lugar hay un sinnúmero de actividades que puedes hacer, y los turistas están más que dispuestos a pagar precios que muchas veces se consideran bastante elevados por estas.

Lo que me lleva a la siguiente alarma: los precios. La semana pasada se anunció que el centro de visitantes de Miraflores planea aumentar sus tarifas y obviamente los ‘touroperadores’ expresan su preocupación. Actualmente, el centro tiene una tarifa para turistas de $15 y la aumentarán a $20, en un recorrido que ellos mismos indican puede durar 2 horas (si hay tránsito). Museos como el Louvre en París o el Prado en Madrid, en los que puedes estar todo el día, cobran lo mismo, ¿es esto coherente? Igualmente, el Centro de Visitantes de Panamá Viejo está cobrando $15, cuando las ruinas de Chichen Itzá cuestan alrededor de $13.

Nuestra ciudad es de clima tropical lluvioso; en caso de lluvia quedan descartados paseos como el Causeway, el Casco Antiguo, parques naturales, Panamá Viejo y paseos a las playas. Si el turista no viene por compras y ponemos estos precios a los museos, que deberían ser lugares complementarios de la oferta turística, y además de esto no los cuidamos ni promovemos, como el Museo Afroantillano, el Museo Antropológico, ¿en qué consiste nuestra oferta?

Creo que es momento de reflexionar, establecer un norte real, un plan a largo plazo (no político), y no inventar la rueda. Aprender de los países vecinos, investigar, y sobre todo ser competitivos, porque muchos turistas pasan por nuestro aeropuerto, pero lamentablemente pocos se quedan.

La autora es consultora de sistemas de gestión