Mensaje de amistad y amor para mi Panamá

La felicidad de estar juntos para el resto de la vida, depende de, sobre todo, del amor verdadero que exista entre los dos. A prueba de fuego, sí, sí.

La bondad debe prevalecer, pero, escuchen, el amor no solo es sentimiento y pasión; que pueden ser inestables.

El amor es buena voluntad, de querer, respeto, paciencia, tolerancia, responsabilidad, sacrificio por el bienestar del otro, perseverancia, armonía y buen criterio en la educación de los hijos que Dios les mande. Lo económico es importante, pero no decisivo.

Cariño, respeto y consideración por la familia política, esto es clave; Bendita sea la buena educación y la diplomacia.

Tener a Jesús como el centro de sus vidas, porque nos ama. No vivir de espalda a Dios, como ocurre en los últimos tiempos. Queridos, no es fácil, pero el amor y la comprensión hacen de la vida matrimonial, con cambios, bemoles y matices, alegre, feliz y a veces humorística, porque se debe coquetear siempre, hasta después de los 100 años.

Y ¿ya sabes? perdonar, perdonar siempre. Ser humilde con inteligencia. Hacer todo el bien posible. De su actuación depende la buena educación de sus hijos. ¡Refine su expresión oral con naturalidad!

La amistad es un misterio igual que el amor. ¿Cómo dos personas desconocidas, llegan a valorarse, respetarse y quererse?

“Pero lo mejor es la amistad profunda que enriquece la vida de todos”.

La autora es profesora y asesora cultural de la Academia Panameña de la Lengua